El Propósito de Dios para el Tiempo Presente
por T. Austin-Sparks
Sería provechoso el que se nos recordara la naturaleza especial de esta dispensación, que comprende el período que va desde la ascensión del Señor hasta su retorno. Y está bien que se nos recuerde (pues, es una tragedia el que no haya sido recordado continuamente al pueblo del Señor a lo largo de esta dispensación) que en esta edad - en esta dispensación – la preocupación principal de Dios con relación a este mundo es sacar algo fuera de él... y no hacer algo con él, ni tener algo en él o que proceda de él.
Hasta que lleguemos a ver con claridad este asunto, estaremos confundidos en cualquier otro asunto relacionado con el Señor: Sea este su obra, su propósito, o nuestra vida en comunión con él.
El Señor está prominentemente ocupado en sacar algo fuera de este mundo. Todo lo demás no es sino una preparación de este mundo para el juicio. Cuando la actividad de Dios se acabe, al “sacar ese algo” fuera de la tierra, entonces tomará lugar el juicio de este mundo. Por consiguiente, todas las ideas acerca de mejorar este mundo y establecer algo de Dios en él, como parte de él – estableciendo aquí algo para Dios – son ideas falsas que conducirán a muchos errores... y, con el tiempo, a una completa desilusión.
En conexión con la actividad primaria de Dios en la presente dispensación, el próximo asunto ha recordar es que esta extracción desde la tierra es algo principalmente espiritual. Por cierto, el Señor ha estado sacando a su pueblo literalmente fuera de este mundo de generación en generación, y habrá – al final – una literal y poderosa salida del resto de aquellos que esperan su aparición. Pero, la salida a lo largo de la presente dispensación es principalmente una cosa espiritual. La dimensión literal o física de ella no será sino el término de una fase.
Este “ser sacados” ocurre espiritualmente, en primer lugar, a través de una crisis - la crisis del nuevo nacimiento – cuando nos damos cuenta de que hemos nacido de otro reino y que ya no continuamos perteneciendo a este mundo: Pues en la realidad más profunda de nuestro ser, por medio de un nuevo nacimiento, ya no somos de esta tierra sino de arriba. Esta es la crisis que nos saca fuera de este mundo. Luego, en segundo lugar, esta crisis, extracción, redención o emancipación (cualquiera sea la expresión que usted prefiera) es un asunto espiritual. Es, en cierto sentido, una peregrinación; un movimiento progresivo. Y, mientras caminamos con el Señor por el verdadero camino, somos llevados, en un sentido espiritual, más y más lejos de este mundo. Estas son verdades simples y elementales, ninguna de ellas nueva, pero que necesitan ser enfatizadas como una forma de establecer lo fundamental.
Lo que permanece de Dios en este mundo está aquí con tres propósitos. Nos referimos ahora a lo que vino por medio de la crisis, está en proceso... pero está aquí todavía (aquí, aunque no como parte de esta tierra). Mientras eso permanece, lo hace con tres propósitos, que apuntan, a su vez, en tres direcciones diferentes: en primer lugar, hacia Dios; en segundo lugar, hacia sí mismo; y, en tercer lugar, hacia el mundo.
El propósito dirigido hacia Dios, por cuya razón estamos aquí, es la representación de los derechos de Dios en la tierra. Tal como David, que, conducido fuera de su reino y lejos de Jerusalén, envió de regreso a Jerusalén al sacerdote Sadoc con el Arca, como un testimonio de que ese era su lugar y de que él regresaría allí un día. Por tanto, el Señor, quién ha sido conducido fuera de este mundo, pone aquí estratégicamente a su pueblo en relación con él mismo y en representación de sus derechos. En consecuencia, estamos llamados a permanecer deliberadamente aquí, sobre esta tierra, contra las reclamaciones del usurpador, como un desafío a las pretensiones del Demonio de ser el príncipe de este de este mundo, a favor de los derechos de Aquel cuyo derecho es reinar. Simplemente permanecemos aquí, vueltos hacia él con este propósito.
En lo concerniente al aspecto de este propósito, que apunta a las cosas de Dios que están aquí, su objetivo es el aprendizaje de la verdadera naturaleza de lo que pertenece a Dios. Se nos deja sobre esta tierra por todo el tiempo de nuestra permanencia en medio de otras cosas, con el objetivo de educarnos. Y nuestra educación está orientada al aprendizaje de cuál es la naturaleza de lo que es de Dios. Tenemos muchas lecciones por aprender. Y tenemos muchos asuntos por conocer, tales como la diferencia entre lo que es de Dios y lo que es del hombre; lo que es de Adán y lo que es de Cristo; lo que es de la tierra y lo que es del cielo; lo que es de la carne y lo que es del Espíritu... y nuestra educación se extiende en esta dirección.
Esto es algo muy práctico y experimental. Si usted y yo fuésemos llevados repentinamente al cielo; vale decir, si una vez salvos fuésemos transplantados inmediatamente al cielo, tendríamos que conocer completa e inmediatamente la naturaleza de todo lo que es de Dios. Pero, deberíamos conocerlo de una forma en la que ahora no lo hacemos. Para expresarlo de otra manera, ahora estamos conociéndolo de una forma en la que no podríamos hacerlo si aquello aconteciera. Luego, nuestro objetivo debería ser conocerlo, como algo que demanda todo de nuestra parte... hasta donde sólo podemos entrar de esa manera. Más, conducidos aquí entre elementos en conflicto, estamos aprendiéndolo de una manera experimental. Esto es, siendo labrados interiormente por medio de sufrimientos, contradicciones, disciplinas y un gran cúmulo de historia interior. Esto es, siendo labrados hacia adentro de nuestro propio ser, pues esta es la forma en que Dios enseña a su pueblo. Es la más fructífera de las formas; de lo contrario, él habría adoptado otro método.
Luego, tenemos la dimensión orientada hacia el hombre de aquello que está aquí de Dios, cuyo asunto es el testimonio y sus testigos. Estas dos palabras no significan lo mismo. El testigo es el instrumento mismo; el testimonio es aquello que el testigo entrega. El Señor debe tener aquí algo que sea la encarnación de la verdad; y que, siendo dicha encarnación, entregue la verdad. Esta es la diferencia entre el testigo y el testimonio. Y nosotros estamos aquí en la tierra, orientados hacia los hombres y hacia el mundo, con este propósito: Ser la encarnación y la expresión de la verdad. Por tanto, observe usted esto, mientras que el Señor deja lo que es estricta y esencialmente suyo aquí por un tiempo, él no quiere que lo suyo se establezca – y se consolide – para convertirse en parte del presente estado de cosas. Aquello está aquí solamente por razón de su divino propósito. Cuando este propósito haya alcanzado el punto en que el Señor considere, en su exclusiva sabiduría y soberanía, que lo mejor para su vaso es que sea transplantado al cielo, entonces él actuará en conformidad.
Todo esto se encuentra sintetizado en dos características de la vida de Cristo:
a) Aunque estaba en el mundo, no era del mundo. Durante ese breve permanencia aquí, él había abrazado todas las leyes de una vida que se vive en relación con el cielo y no en relación con esta tierra. Su lugar, mientras vivía aquí, estaba en el seno del Padre (con Dios, y no en este mundo). El vivió por medio de las leyes de esa relación, y lo hizo así para mostrar al futuro el hecho de que el hombre está llamado a vivir para Dios. Es verdad que él era Dios. Esa no es la cuestión por el momento. Más bien, enfatizamos el otro lado para comprender porqué era necesario para él vivir aquí; y esto, para establecer, en adelante, el hecho de que el hombre puede aún vivir sobre la tierra y ser gobernado por leyes que, de ser obedecidas, lo harán algo más que un hombre de este mundo. Esto puede sonar complicado, pero puede resolverse en un hecho sencillo: El vivió como un hombre en este mundo, aunque no fue parte de él. Y para hacerlo, él tuvo que moverse, gobernado por leyes que no eran las leyes de este mundo sino las leyes del cielo. Esta es una fase de su vida que sintetiza lo que hemos venido diciendo.
b) Aunque está en cielo, aún está expresando su vida celestial en la iglesia por medio del Espíritu Santo. Todo está reunido en esto. El Espíritu Santo fue enviado con el objetivo primordial de reproducir a Cristo en la iglesia y, de este modo, constituir a la iglesia en un Hombre Celestial conforme a Cristo. Así, para nosotros se vuelve imprescindible conocer que es la vida en el Espíritu. Aquello que el Señor está buscando en forma preeminente durante esta edad es un pueblo espiritual que ese encuentre en posesión de un conocimiento, un entendimiento y una percepción de Él mismo, lo cual es un asunto enteramente distinto de todo cuanto posee el hombre natural... y que, en consecuencia, será aquello que va a permanecer cuando todo lo demás se halla ido ( y perdurará a través de todas la pruebas y todas las dificultades). Es el conocimiento interior de Dios en una forma siempre creciente.
El cuidado del Señor hacia nosotros en este tiempo está relacionado con que deberíamos saber que la mente de Dios se acomoda a una mente espiritual, constituida de acuerdo con Cristo en los cielos por medio del Espíritu Santo (el Espíritu reproduciendo en nosotros la vida, la mente, la inteligencia del Señor Jesús, según el Hombre Celestial de Dios). Si la característica más importante de la espiritualidad es la inteligencia espiritual, que implica conocer al Señor en la íntima forma de su pensamiento y de su propósito (esto es, de lo que se conforma a Dios), porque esto es lo que va a sobrevivir a todo lo demás; que sea esto lo que se quiera al permanecer en la preeminente y suprema actividad de Dios en esta dispensación. Este mundo, y todas las cosas relacionadas con él, no va a ser lo último. En consecuencia, no hundiremos nuestras raíces en él; no estableceremos fundamentos profundos en él; y no edificaremos en unión con él (con el nombre de Dios sobre ello), ni siquiera de una manera religiosa. Tu y yo debemos entrar en la suprema actividad de Dios en esta dispensación, la cual consiste en sacar fuera de este mundo, en asociación consigo mismo, aquello que permanecerá eternamente cuando todo lo demás haya pasado.
(Traducida por Rodrigo Abarca)
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5:32
¡TE HIZO NUEVO!
by Gary Wilkerson
¿Has sido libertado? Probablemente pienses: “¡Por supuesto! He sido lavado, redimido, santificado por Jesús, y vivo para Él”
Ahora aquí hay preguntas subsecuentes: ¿Tu vida cotidiana refleja la gloriosa libertad que acabas de describir? ¿Tus amigos, tu esposo o tu esposa, tus hijos, dirían que has sido libertado? ¿O eres como multitudes de cristianos que sienten que están en un columpio espiritual? ¿Tu caminar con Cristo está continuamente arriba y abajo, aparentemente espiritual por un momento y carnal en el momento siguiente?
Nosotros aceptamos por fe las grandes verdades acerca de la obra de Jesús por
nosotros: salvación, redención, santificación, liberación. Sin embargo,
para muchos de nosotros, estas son “verdades espirituales” que existen en
otro mundo. Cantamos y nos regocijamos en la iglesia cada semana acerca de lo
que Jesús ha hecho por nosotros, pero ¿Su regalo de libertad es una realidad
en nuestras vidas diarias?
A veces, todos luchamos por permanecer puros en pensamientos y acciones. Tal
vez esta semana dijiste algo desagradable a tu esposo o esposa y te has sentido
inquieto: “¿Qué me pasa? ¿Por qué no puedo ser de bendición en mi
matrimonio? "
Cada vez que fallamos en nuestro caminar con Dios, nos preguntamos: “¿Dios
me libertó realmente?” Quizás a veces incluso te cuestionas tu salvación.
Amigo, eso no es libertad. Entonces, ¿Qué es lo que significa realmente ser
libertado en Cristo? La primera evidencia de esto viene de Jesús, quien dice:
“¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura
un codo?… Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas
estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:27, 33)
Cristo ofrece las mismas palabras para todos nosotros que nos preocupamos por
nuestras vidas espirituales: ¡No se afanen! No importa cuán destrozado te
sientas acerca de tu caminar con Dios. Él declara que tú eres una “nueva
criatura” (Vea 2 Corintios 5:17). En el momento en que elegiste seguir a
Jesús, Él te hizo nueva criatura y eso nunca cambia. Incluso cuando crees que
te has alejado demasiado, Jesús dice lo contrario: “No te afanes. He provisto
todo para que tu puedas tener comunión conmigo”
http://www.worldchallenge.org/ es/node/22304?src=devo-email
¡TE HIZO NUEVO!
by Gary Wilkerson
¿Has sido libertado? Probablemente pienses: “¡Por supuesto! He sido lavado, redimido, santificado por Jesús, y vivo para Él”
Ahora aquí hay preguntas subsecuentes: ¿Tu vida cotidiana refleja la gloriosa libertad que acabas de describir? ¿Tus amigos, tu esposo o tu esposa, tus hijos, dirían que has sido libertado? ¿O eres como multitudes de cristianos que sienten que están en un columpio espiritual? ¿Tu caminar con Cristo está continuamente arriba y abajo, aparentemente espiritual por un momento y carnal en el momento siguiente?
Nosotros aceptamos por fe las grandes verdades acerca de la obra de Jesús por
nosotros: salvación, redención, santificación, liberación. Sin embargo,
para muchos de nosotros, estas son “verdades espirituales” que existen en
otro mundo. Cantamos y nos regocijamos en la iglesia cada semana acerca de lo
que Jesús ha hecho por nosotros, pero ¿Su regalo de libertad es una realidad
en nuestras vidas diarias?
A veces, todos luchamos por permanecer puros en pensamientos y acciones. Tal
vez esta semana dijiste algo desagradable a tu esposo o esposa y te has sentido
inquieto: “¿Qué me pasa? ¿Por qué no puedo ser de bendición en mi
matrimonio? "
Cada vez que fallamos en nuestro caminar con Dios, nos preguntamos: “¿Dios
me libertó realmente?” Quizás a veces incluso te cuestionas tu salvación.
Amigo, eso no es libertad. Entonces, ¿Qué es lo que significa realmente ser
libertado en Cristo? La primera evidencia de esto viene de Jesús, quien dice:
“¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura
un codo?… Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas
estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:27, 33)
Cristo ofrece las mismas palabras para todos nosotros que nos preocupamos por
nuestras vidas espirituales: ¡No se afanen! No importa cuán destrozado te
sientas acerca de tu caminar con Dios. Él declara que tú eres una “nueva
criatura” (Vea 2 Corintios 5:17). En el momento en que elegiste seguir a
Jesús, Él te hizo nueva criatura y eso nunca cambia. Incluso cuando crees que
te has alejado demasiado, Jesús dice lo contrario: “No te afanes. He provisto
todo para que tu puedas tener comunión conmigo”
http://www.worldchallenge.org/
Romanos 8 :)
Publicado por Administrador en 18:00
Viviendo en el Espíritu
8:1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al
Espíritu.
8:3 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era
débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y
a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;
8:4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros,
que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
8:5 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de
la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
8:6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el
ocuparse del Espíritu es vida y paz.
8:7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad
contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;
8:8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
8:9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el
Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene
el Espíritu de Cristo, no es de él.
8:10 Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad
está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia.
8:11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a
Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará
también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
8:12 Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para
que vivamos conforme a la carne;
8:13 porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si
por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
8:14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de
Dios, éstos son hijos de Dios.
8:15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para
estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por
el cual clamamos: ¡Abba, Padre!
8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de
que somos hijos de Dios.
8:17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y
coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que
juntamente con él seamos glorificados.
8:18 Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo
presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de
manifestarse.
8:19 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar
la manifestación de los hijos de Dios.
8:20 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su
propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;
8:21 porque también la creación misma será libertada de la
esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
8:22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una
está con dolores de parto hasta ahora;
8:23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que
tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros
mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.
8:24 Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza
que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?
8:25 Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo
aguardamos.
8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra
debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el
Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
8:27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la
intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los
santos.
Más que vencedores
8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas
les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
8:29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó
para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el
primogénito entre muchos hermanos.
8:30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los
que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también
glorificó.
8:31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros,
¿quién contra nosotros?
8:32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo
entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
8:33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que
justifica.
8:34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más
aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que
también intercede por nosotros.
8:35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o
angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
8:36 Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
Somos contados como ovejas de matadero.
8:37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores
por medio de aquel que nos amó.
8:38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la
vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por
venir,
8:39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada
nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
La unión del cuerpo es Cristo, la cabeza del cuerpo es Cristo, quien obra en el cuerpo es Cristo
Publicado por Administrador en 5:50INCORPORADOS DENTRO DE CRISTO
Publicado por Administrador en 5:37
Ahora lo que es cierto es que Cristo ha de tener Su Ayuda Idonea en todos los que han de llegar a ser propiedad de Dios, y ser usados para la realizacion en alguna manera de Su Eterno Proposito.
Deben ser:
Nacidos procediendo de Dios.
Enviados procediendo de Dios.
Tener una revelacion espiritual y una vision que procede de Dios.
Hablar las palabras que proceden de Dios.Solamente hacer las obras que proceden de Dios.
Solamente buscar primero el Reino procediente de Dios.
Asegurarse que en el caso de ellos “todas las cosas proceden de Dios”.
Esta era la Base Apostolica. El Espiritu Santo habia venido para hacer que esto fuese simultaneamente posible y actual. Esa es la razon de la efectividad de sus testimonios y obras. Sabian el significado de ser “bautizados por un Espiritu dentro de un Cuerpo,” de cuyo Cuerpo, Cristo es la Cabeza. De esa manera la Soberana Cabeza efectua la obra a traves de los miembros de este modo incorporados. Los tales no tuvieron actividad independiente, ni planes preparados por su propio ego, ni tramas, ni intrigas, que son producto de sus propios pensamientos, razonamientos, inventiva, o entussiasmo, aunque fuese “para Cristo,” o para “el Reino,” o en Su Nombre.” Todo tiene que venir por revelacion del Espiritu Santo procedente de la Cabeza…
Como el Padre es la Cabeza del Hijo, asi tambien el Hijo es la Cabeza del Cuerpo, y como el Hijo ha morado en el Padre, asi tambien El declara que debemos morar en El. No debemos de actuar espoleados por nuestra interna vida natural, ni tampoco por influencias externas, hasta que primeramente hayamos verificado que realmente procede del Espiritu Santo. Esto se refiere especialmente a asuntos religiosos, porque es en esa area que nos es posible hacer los mas grandes errores. La reaccion de nuestras emociones naturales, o razonamientos personales, o nuestra voluntad propia cuando somos impactados por alguna sugestion, pueden llevarnos a mucha maldad. El peligro que tienen muchas obras evangelisticas, ensenanzas espirituales, y propaganda misionera, esta en la tendencia de estimular las emociones y en ofrecer premios espirituales, en vez de la imperiosa nota de Cristo y los apostoles.
Muchas decisiones han sido efectuadas bajo esas condiciones, lo cual no ha resultado capaz de aguantar cuando todo es puesto a prueba y la comprobacion final revela que todo ello realmente no es una obra del Espiritu Santo.
Tal vez, nunca ha habido un tiempo durante el cual hoy existe tanto que se designa “Servicio Cristiano,” cuando hay mucha organización, maquinaria, propaganda, gasto de tiempo, energia y maneras de actividad “Cristiana” y cuando hay tanta gente interesada, pero es dudoso, hablando comparativamente—que haya resultado en verdadera efectividad espiritual. La clave esta en francamente preguntarnos: ¿Cuanto todo esto procede directamente de una revelacion o iniciativa de Dios por medio del Espiritu Eterno? ¿De cuánto todo esto puede verdaderamente decirse que “El Espiritu Santo dijo…” “Parecio bien al Espiritu Santo”; “Vino por revelacion del Espiritu Santo”?
O, por otra parte, ¿cuanto de todo esto es meramente humano, producto de discusiones, inventivas, impulsos, entusiasmo, imaginacion, filantropia, interes en una causa buena, etcetera? La medida que tiene el instrumento humano en su corporativa union identificada con Cristo es la merdida de una verdadera obra de Dios lograda a traves de uno que esta rendido a Dios. Tal vez mucho exista que parece exitoso y que impresiona como verrdaderos logros, pero cuando “el fuego” haya hecho su obra, se descubra que la diferencia entre lo verdadero y lo aparente es minima. Al fin y al cabo, “la carne NADA aprovecha,” aunque aparentemente parece tener grandes resultados. No es lo que se hace PARA Dios, sino lo que es hecho POR Dios lo que perdura. Queda para nosotros que nos aseguremos que estamos totalmente en Cristo, y viviendo en el Espiritu Santo; y todo el resto resultara espontaneo. No es posible lograr un verdadero permanecer en Cristo, hasta que primero realmente lleguemos a estar incorporados en El.
Traducido del Ingles al Espanol de la pagina 13 del primer volumen de “Living Water from Deep Wells of Revelation” por T. Austin-Sparks. (Traducida por Fred Malir)
http://www.austin-sparks.net/espanol/002807.html
http://www.austin-sparks.net/espanol/002807.html
Solo Cristo
Publicado por Administrador en 17:44Solo Cristo esta en el centro mismo del foco de las epocas y las eternidades. ¿Qué es lo que el Cielo exclusivamente espera ver y que estan mirando? Enfaticamente, solamente a lo que esencialmente es la Persona que es Cristo. ¡Ahora no estan mirando a simbolos, figuras, tipos, representaciones, sino a la realidad, la actualidad! ¡No, no miran a la “Iglesia” como algo objetivo! ¡No, no miran al Reino de los Cielos como si fuera un lugar y un objeto de percepcion! “La venida del Reino de Dios no es algo que todo el mundo pueda ver. No se va a decir: ‘Aquí esta’, o ‘Alli esta’; porque el reino de Dios ya esta entre ustedes.” (Lucas 17:20,21). Es una falacia pensar y hablar de la Iglesia sin significar a Cristo mismo. ¡No son sujeto y objeto! Son uno. La Iglesia es Su Cuerpo, Su Esposa; ellos son “una carne” (Efesios 5:31).
…Es asimismo una falacia pensar y hablar del Reino del Cielo y no referirse a Cristo Mismo. Son lo mismo. En los Evangelios los dos son presentados juntos. El Mesias es presentado como Rey y tambien como Reino. La misma naturaleza del Reino corresponde a la del “Hijo del Hombre.” Tanto el Reino, como el Rey, son del Cielo.
…Lo que Dios y el Cielo estan mirando y esperando no es algo llamado la Iglesia, ni iglesias locales, como tales. Dios y el Cielo estan mirando y esperando a Cristo, en Su naturaleza, Su naturaleza celestial; en espiritu y en verdad; en vida eterna; en conducta y en comportamiento; en virtudes y en carácter; en influencia y en impacto; y en victoria sobre el pecado, Satanas, y el mundo. Muy positivamente no es la localidad en terminos de geografia, sino que, como dijo Jesucristo: ”Donde dos o tres estan reunidos juntos en (dentro de) mi nombre,alli estoy Yo.” Tal vez dos o tres esten navegando en un barco o volando en un avion, y ninguno de estos medios de transporte este en un lugar o localidad fijos. Cristo puede estar en Efeso, o en Laodicea, o en cualquier otro lugar, pero ¡es Cristo mismo quien define la Iglesia, y no el lugar! Cristo puede estar en la congregacion, la institucion, la denominacion, mientras que ninguno de estos—como un total—puedan estar en Cristo. Nosotros buscamos a Cristo. Nos congregamos a El. El es la Base; nos congregamos sobre El.
--Setiembre, 1970
por T. Austin-Sparks
Traducido del Ingles al Espanol de la pagina 96 del libro “Words of Wisdom and Revelation” por T. Austin-Sparks. (Traducida por Fred Malir)
Unidos a Cristo, Unidos en Cristo, Unidos para Cristo.
Publicado por Administrador en 9:52Unidos a Cristo, Unidos en Cristo, Unidos para Cristo.
Es cierto que cada ser humano piensa sus propias cosas, realiza sus propias acciones, que nadie es igual a otra persona, ya sea en rasgos físicos o psicológicos, pueden existir similitudes pero siempre habrá algo que se distinga. Pero aún con todas las diferencias el Señor nos llama a ser un cuerpo, a animarnos mutuamente, a compartir nuestras cosas, podemos ver reflejado esto cuando Pablo le escribe a la iglesia en corinto: 1cor 1:10 “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer”. Quiero detenerme un poco en las palabras marcadas “PERFECTAMENTE UNIDOS” esto no es una palabra más, ni una idea que si quieres puedes cumplir, es algo que se DEBE hacer, es lo que se necesita para poder experimentar la unidad del cuerpo. Un ejemplo práctico, nuestro cuerpo no trabaja por separado, es decir, mi brazo no funciona solo, mis dedos no funcionan solos, mis piernas no funcionan solas. Hace casi dos años ya, sufrí un accidente, donde me fracturé la pierna, quedé inmovilizado por unos meses producto de eso, y me di cuenta que mi cuerpo necesitaba de esa pierna para poder caminar con normalidad, para realizar mis actividades con normalidad, pero mi vida “normal” no pudo continuar, fueron 7 largos meses de recuperación y en si fue un trato del Señor. En fin, a lo que voy es que el cuerpo depende de todos sus miembros, el cuerpo es un ORGANISMO. Un organismo es un conjunto de órganos que forman un cuerpo y así mismo pasa con nosotros, la iglesia. La iglesia es un cuerpo, la iglesia es un organismo (que quede claro organismo no es lo mismo que Organización), la iglesia es un conjunto de miembros (tú y yo) que trabajan para darle vida al cuerpo, en la iglesia todos somos dependientes de los otros miembros, la iglesia es más que una familia, la iglesia es algo más profundo, es unión, y esa unión es lograda mediante ¡Cristo! Aleluya. La cabeza de la iglesia es Cristo “y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia…” col 1:18. Y es en Él y por Él donde alcanzamos la unidad y esa unidad es para ÉL, recordar que nosotros somos la novia de Cristo, nosotros estamos unidos a Él, y Él nos dice Yo soy la vid y ustedes los pámpanos, al permanecer en Él nos dará mucho fruto, pero el estar separados de Él nada podemos hacer . Al estar en Cristo, nos despojamos de nuestro yo, y le pertenecemos a Él y ya no importa si existen las diferencias por denominaciones, por cultura, ya no importa quien sea tal o tal persona, somos todos parte del cuerpo de Cristo, somos UNO en Cristo. Gal 3:28 “porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” Y lo importante de todo esto es que al estar unidos, PERFECTAMENTE unidos en Cristo, edificamos la iglesia, colaboramos con Dios, y nos preparamos para su Venida. Pero para todo eso, tenemos que tener una vida en comunión con los hermanos, saber cómo está el otro miembro del cuerpo al que perteneces, trabajar en conjunto, para el maravilloso organismo al que pertenecemos. Hermanos ¡MARANATHA! Cristo viene, y es cada vez más claro, el tiempo se acerca, sonarán las trompetas y su iglesia tiene que estar preparada. (…) firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio (…) Fil 1:27. La misma Trinidad de Dios nos enseña que la unidad es esencial, el Padre está unido al hijo, el hijo al Padre. “Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.” Juan 17:21-23. Que palabras más maravillosas, aquí queda claramente demostrado el Perfecto Amor del Señor, y es su deseo que nosotros seamos PERFECTOS EN UNIDAD, con el propósito de que el mundo conozca al Padre, conozca su amor, conozca la Verdad, a través de su iglesia, somos y debemos ser el reflejo de Cristo aquí en esta tierra, para eso fuimos ¡llamados! Pero para eso hay que entender y recordar frecuentemente que estamos Unidos A Cristo, estamos Unidos EN Cristo y unidos PARA Cristo. Amén
Gracias Señor por esta unidad que solo es posible al permanecer en Ti.
Cristóbal Muñoz V.
EL CAMINAR CON DIOS.
Publicado por Administrador en 11:49" Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al padre sino por mi" Juan 14:6
Si vemos la vida de Enoc, podemos observar que al final del camino fue uno de los pocos que caminó con Dios (Genesis 5:21). Pero no es tan literal, caminar con Jesús significa dejar de lado nuestra carnalidad, y hasta a nosotros mismos y caminar espiritualmente con Él. Dejarlo todo a sus pies, nuestras dificultades, tomar de su mano y seguir sus pisadas, imitar su vida, su santidad, su intimidad con el Padre y estar seguros de que Él guiará nuestros pasos por el camino que debemos seguir y nos revelará las cosas que debemos hacer, a travéz de su Espiritu Santo. Pero principalmente no tomar ésto como una ordenanza, porque nos incitaron alguna vez, sino que debe ser nuestro deseo hacerlo. Le seguimos porque decidimos una vez por Él, no porque nos obligaron, tenemos que tener ese encuentro primeramente.
Nosotros como creyentes de la palabra, debemos caminar en POS de Jehová, ( Oseas 11:10) En pos de= detras de. Ésto significa que debemos dejar que tome nuestra delantera, sea el que guie nuestro andar, y no apartarnos de su lado dejándonos llevar por los placeres de éste mundo, porque ésto traera nuestra destruccion tanto espiritual como a fin de cuentas, en nuestra carne. Teniendo en cuenta que si lo miramos a Él, cuando el enemigo quiera atacarnos, va a ser nuestro escudo!
Según la palabra, "El que camina en integridad anda confiado ( Proverbios 10:9), es bienaventurado (Salmos 1:1) es decir, afortunado, feliz. Y al reconocerlo en todos nuestros caminos , podemos estar confidos que Dios enderezará nuestras sendas (proverbios 3:6). ¿Pero qué ocurren con los que pervierten sus caminos? "Serán quebrantados" , que es sinonimo de roto, es decir, quedará sin la cobertura de Dios, enfrentando las adversidades solo, corriendo el riezgo de perderse en los placeres de éste mundo.
Es fácil seguir a Dios si lo vemos de ésta manera, tiene muchas ventajas hacerlo y y desventajas el no, pero no es tan fácil como parece, aunque tampoco es tan difícil como algunos lo plantean. Solo debemos poner en práctica nuestra FE y estar seguros de que Él cumplirá con su palabra ( Santiago 1:13). Cuando te sientas solo, sin fuerzas, recuerda que Él prometio estar contigo SIEMPRE, y que esos momentos difíciles solo sirven para fortalecernos cada vez más en Él. Lo que sí, debemos pasarlos!
A pesar de las pruebas, podemos estar seguros de su fidelidad, porque Él nos dará nuevas fuerzas, y levantarémos alas como las águilas, correremos y no nos cansaremos, caminaremos y no nos fatigaremos. Porque Es palabra de Dios, (Isaias 40:31) Amen :)
Gimena Chiapello.
Por Amor
Publicado por Administrador en 6:04
Rom 7:1-12 "¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive?
Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido.
Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera.
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte.
Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.
¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto.
Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí.
Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte;
porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.
De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno."
Pablo escribió principalmente esta carta a los creyentes gentiles residentes en Roma para animarles a depender exclusivamente de la gracia de Dios. Hoy en día nos hemos olvidado en parte de esta bendita realidad. Dios introdujo la ley en nuestros corazones para revelar la verdadera condición del hombre, la verdadera condición de la carne, que demuestra que no somos capaces de vivir bajo la ley, "Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto."
La Ley refleja el carácter de Dios. porque ella proviene del corazón mismo de Dios, y se nos fue revelada a través de los mandamientos y fue necesaria para darnos cuenta de nuestra realidad. Pero había algo que pasaría y que cambiaría esta verdad.
En lo profundo del corazón latiente del Hijo de Dios había una intensa y consumidora pasión. Tal
como Dios el Padre, Dios el Hijo deseaba ser para otro la fuente de esa pasión. Él deseaba ser el
Amante, y no solo el Amado, sin embargo, ese ser no existía. Debido a que Adán fue hecho a la
imagen de Dios, el cual es Cristo, Adán sintió la intensidad de su Creador su soledad. Adán había
vivido el mismo drama que Dios el Hijo había vivido antes de los tiempos. Verdaderamente, el
primer hombre había probado un poco del amor insatisfecho de Dios.
Primero, a través de la muerte, Jesucristo destruyó todo lo que pudiera estorbar en su camino para
ganar la mano de Su amada esposa. Para esto, Él destruyó el pecado que la habría separado
eternamente de Él. Él Destruyó la Ley la hubiera sofocado bajo una montaña de esclavitud
religiosa y un altero de aplastante condena. Él destruyó el poder del maligno que buscaría tomar su
vida. Él destruyó el sistema del mundo, que atraería su corazón lejos de Él. Él destruyó la vieja
creación, que la corrompería y contaminaría.
Pero más importante de todo, Él destruyó la muerte misma; Él se aseguraría que el objeto de Su
pasión nunca probaría la muerte. Tu Señor se aseguró de remover todo lo que pudiera dañar a Su
amada novia, desde antes de que ella viniera a existir. Por esta razón, Él no le permitiría aparecer
hasta que la muerte hubiera sido vencida. Él ha esperado por generaciones para tener a Su
compañera, de manera que garantizó que una vez iniciado este romance, nunca terminaría.
Y ahora gracias al Amor de Cristo estamos libres del pecado, Él venció al pecado, por amor, Él destruyó la ley, por amor, Él venció al maligno por amor a su amada!. Dios hace toda su obra en Jesucristo y nos une a Jesucristo. Dios nos saca del antiguo pacto y nos pone en el nuevo pacto hecho por la sangre preciosa de Jesús, estamos introducidos en Él, como Él está introducido en nosotros mediante su espíritu Santo. y ahora somos libres del pecado "porque sin la ley el pecado está muerto.." Ahora vivimos bajo la gracia de Cristo, y no bajo la ley. SOMOS LIBRES !
¡Gracias Señor!
Cristóbal Muñoz V.
¡¡¡MARANATA!!!
Publicado por Administrador en 4:36
Nuestro Señor viene o el Señor viene (Maranata) debería ser la expresión más usada en la iglesia de Jesucristo hoy. Cuando Pablo la usó en 1 Corintios 16:22, él, realmente, estaba esperando, y viviendo como si la esperara, la venida del Señor en su tiempo. La pregunta es: “¿Se está esperando el regreso de nuestro Señor hoy?”
El Espíritu de Dios ha estado ministrando a mi espíritu esta verdad y llevándome a experimentar que “maranata” no es sólo una expresión de anunciar un evento. Esta expresión es una realidad de vida donde hay expectativa, emoción, anticipación y estímulo en nuestro espíritu por saber profundamente que muy pronto veremos a nuestro Señor cara a cara.
Cuando se evalúa el estilo de vida de hoy, sin ánimo de criticar, se puede concluir que en lo menos que se piensa es que nuestro Señor viene. Se vive tan sumergido en la situación política de nuestro país, en la situación económica, en los problemas sociales, en los programas de iglesias, en la criminalidad, en los trabajos, en los estudios, en los compromisos personales, en los ministerios, en el disfrute de las cosas materiales, en tantas y tantas cosas de este mundo, que se hace difícil ver la realidad de que nuestro Señor viene.
Es muy fácil despachar esta situación diciendo que “la Biblia dice que en los últimos días esto iba a pasar”. Yo creo con todo mi corazón que aquél o aquélla que conoce al Señor personalmente, no estoy hablando de aceptar a Jesús, va a ir enamorándose cada día más de Él, no importando las situaciones mundiales que se estén viviendo.
Repito, “maranata” no es sólo un anuncio, es la anticipación de una experiencia como nunca otra donde nuestros cuerpos serán transformados para vestirse de incorruptibilidad en un abrir y cerrar de ojos, seremos levantados para recibir a nuestro Rey de Reyes en el aire y vivir con Él para siempre sin limitaciones. ¡Aleluya! ¡Qué expectativa! (1 Corintios 15:51-52; 1 Tesalonicenses 4:15-17)
“Maranata” es una declaración de victoria y ánimo porque establece que el reinado de justicia y paz está a punto de manifestarse sin obstáculos de ninguna índole. En este mundo se vive en injusticia y desesperanza, pero para nosotros, los que estamos en Cristo, hay una realidad más alta que lo que se ve. Ésta produce un ánimo y una fuerza que sobrepasa cualquier circunstancia de este mundo.
Esto debe estimularnos a enfocar nuestra mirada en Jesús, nuestro Señor. Dejar de mirar las situaciones que nos rodean y enfocarnos en la realidad de nuestro espíritu, que es mayor que si el precio de la gasolina sube o no sube. Entiendan, yo no estoy diciendo que nos desconectemos de nuestro entorno, estoy diciendo que hay una realidad mayor que las cosas que vemos con nuestros ojos físicos. Esta realidad mayor, Cristo en nuestro espíritu, nos lleva a decir, “¡Maranata!”.
Escrito por Javier.
La Vida Corporativa de Dios ( Parte II )
Publicado por Administrador en 8:16
La vida divina es Relación
El elemento esencial en esta vida es la relación. El origen y fundación de todas las relaciones es el Dios Triuno. La relación de la Divinidad es La relación. En otras palabras, no existe otra relación. Encontramos la relación entre el Padre, Hijo y Espíritu Santo. Todas las demás “relaciones” son solo un reflejo de esa única relación.
Todas las relaciones naturales son solo una fotografía de la única relación divina que existe en la comunión eterna de la divinidad. Hay solamente una relación en esta tierra que no es una imagen o reflejo de la relación divina sino una expresión de la comunión de la divinidad. Esta es la relación de los miembros del Cuerpo de Cristo. Esto es porque el Cuerpo de Cristo está constituido con el específico propósito de expresar la vida corporativa de Dios.
Dios desea expresar Su propia vida. Su deseo es verter Su vida eterna en un vaso para que esa vida pueda ser expresada en una manera visible y tangible. Es importante que recordemos que esta vida es Dios mismo. Cuando Él entrega su vida, Él está entregando Su propio ser! Esta vida contiene la esencia de todo lo que Él es. No significa que esta vida es una fuerza o energía de alguna clase que está separada de Él. La vida es Él! Y esta vida es corporativa porque Él es corporativo.
La esencia de la vida es la relación. En otras palabras, la vida divina, la vida de Dios, es corporativa en naturaleza. Cada uno de los miembros de la divinidad es dependiente uno de otro. La vida no fluye en esta comunidad a menos que los miembros cooperen unos con otros. No hay vida sin la cooperación mutua de las Personas. Sin el Padre no puede haber Hijo, sin el Hijo no puede haber Padre, sin el Espíritu no puede haber Padre e Hijo. Ellos son totalmente dependientes uno de otro. La relación constituye el fluir de la vida. Si no hay relación entonces ahí no hay flujo de vida.
Una descripción de la vida corporativa de Dios
El apóstol Juan nos dice que Dios es amor (1 Juan 4:16). Es muy significativa esta declaración; mucho más de lo que normalmente creemos. Juan no está diciendo que Dios ama o tiene amor. Él dice que Dios es amor. La mismísima naturaleza de Dios es amor. En otras palabras, amor es la esencia de quien Dios es.
Ahora que sabemos que Dios ama, pero Él ama porque eso es lo que Él es. Amor es Su vida, amor es Su ser, amor es Su misma existencia! Así que esta palabra nuestra “amor” es una buena manera para describir la vida corporativa de Dios.
El amor demanda una relación. El amor debe tener un objeto, Uno separado, un individuo independiente no puede amar. Ese individuo debe tener un objeto para su amor. Debe haber otro para amar. Ahora nos estamos introduciendo al corazón de la naturaleza de Dios. Él es amor, Él es relación. El Padre ama al Hijo porque Él entrega Su vida (Su propio ser) a Su Hijo. El Hijo entrega su vida al Padre, el Espíritu incluso entrega Su vida al Padre y al Hijo. Juan capítulos 14 al 17 describe esta relación de amor dentro de la divinidad.
Si Dios solamente contuviera una Persona dentro de sí mismo, entonces no habría amor porque tiene que existir una interacción tomando lugar entre un mínimo de dos personas. Así que ahora podemos ver que el amor es la descripción de la vida fluyendo dentro del Dios Triuno. El amor por si mismo puede solamente ser definido como el intercambio de vida que ocurre dentro de la divinidad. Ellos son uno porque ellos comparten la misma vida, la vida que es continuamente entregada unos a otros.
La coinherencia de la divinidad
El padre, Hijo y Espíritu no están solamente unidos juntos; ellos son uno (Juan 17). Esto significa que el Padre está en el Hijo, el Hijo en el Padre, y el Espíritu está en el Padre e Hijo. Ellos están en cada uno mutuamente. Esto es llamado coinherencia (Juan 14:11; 17:21). Obviamente, ellos no son independientes o individuos aislados funcionando separadamente uno de otro.
Cuando Cristo vino a la tierra, Él trajo al Padre y al Espíritu con Él. Más tarde, cuando el Espíritu vino a la tierra, Él trajo al Hijo y al Padre con Él. Ambos el padre y el Hijo enviaron al Espíritu a nosotros (ver Juan 14:26; 15:26). El Padre envió al Espíritu en el nombre del Hijo, y el Hijo envió al Espíritu desde (con) el Padre. Este es el maravilloso misterio de la Divina Trinidad. Ellos siempre trabajan juntos porque ellos son uno. Ninguna Persona considera Su vida como propia. Ellos están cada uno continuamente entregando sus vidas unos a otros.
¿Porque es que es hemos atravesado por tantos tiempos difíciles para entender este misterio de la Divinidad? La respuesta es simple, nuestras mentes caídas simplemente no pueden pensar en términos corporativos. Esa es la naturaleza de la caída. Nosotros solamente pensamos en términos de individuos aislados. Solamente podemos pensar individualistamente. Es por esto que hemos intentado entender a Dios como un individuo, pero, como hemos visto en este capítulo, Él no es un individuo. Por lo tanto, Él no sigue la misma línea de pensamiento que seguimos nosotros.
Debería ser obvio para usted ahora, necesitamos desesperadamente tener nuestras mentes renovadas. Esto debe comenzar con nosotros viendo el eterno propósito de Dios para el hombre. Entonces, por la gracia de Dios, avanzaremos para ver como Dios está cumpliendo este plan!
El elemento esencial en esta vida es la relación. El origen y fundación de todas las relaciones es el Dios Triuno. La relación de la Divinidad es La relación. En otras palabras, no existe otra relación. Encontramos la relación entre el Padre, Hijo y Espíritu Santo. Todas las demás “relaciones” son solo un reflejo de esa única relación.
Todas las relaciones naturales son solo una fotografía de la única relación divina que existe en la comunión eterna de la divinidad. Hay solamente una relación en esta tierra que no es una imagen o reflejo de la relación divina sino una expresión de la comunión de la divinidad. Esta es la relación de los miembros del Cuerpo de Cristo. Esto es porque el Cuerpo de Cristo está constituido con el específico propósito de expresar la vida corporativa de Dios.
Dios desea expresar Su propia vida. Su deseo es verter Su vida eterna en un vaso para que esa vida pueda ser expresada en una manera visible y tangible. Es importante que recordemos que esta vida es Dios mismo. Cuando Él entrega su vida, Él está entregando Su propio ser! Esta vida contiene la esencia de todo lo que Él es. No significa que esta vida es una fuerza o energía de alguna clase que está separada de Él. La vida es Él! Y esta vida es corporativa porque Él es corporativo.
La esencia de la vida es la relación. En otras palabras, la vida divina, la vida de Dios, es corporativa en naturaleza. Cada uno de los miembros de la divinidad es dependiente uno de otro. La vida no fluye en esta comunidad a menos que los miembros cooperen unos con otros. No hay vida sin la cooperación mutua de las Personas. Sin el Padre no puede haber Hijo, sin el Hijo no puede haber Padre, sin el Espíritu no puede haber Padre e Hijo. Ellos son totalmente dependientes uno de otro. La relación constituye el fluir de la vida. Si no hay relación entonces ahí no hay flujo de vida.
Una descripción de la vida corporativa de Dios
El apóstol Juan nos dice que Dios es amor (1 Juan 4:16). Es muy significativa esta declaración; mucho más de lo que normalmente creemos. Juan no está diciendo que Dios ama o tiene amor. Él dice que Dios es amor. La mismísima naturaleza de Dios es amor. En otras palabras, amor es la esencia de quien Dios es.
Ahora que sabemos que Dios ama, pero Él ama porque eso es lo que Él es. Amor es Su vida, amor es Su ser, amor es Su misma existencia! Así que esta palabra nuestra “amor” es una buena manera para describir la vida corporativa de Dios.
El amor demanda una relación. El amor debe tener un objeto, Uno separado, un individuo independiente no puede amar. Ese individuo debe tener un objeto para su amor. Debe haber otro para amar. Ahora nos estamos introduciendo al corazón de la naturaleza de Dios. Él es amor, Él es relación. El Padre ama al Hijo porque Él entrega Su vida (Su propio ser) a Su Hijo. El Hijo entrega su vida al Padre, el Espíritu incluso entrega Su vida al Padre y al Hijo. Juan capítulos 14 al 17 describe esta relación de amor dentro de la divinidad.
Si Dios solamente contuviera una Persona dentro de sí mismo, entonces no habría amor porque tiene que existir una interacción tomando lugar entre un mínimo de dos personas. Así que ahora podemos ver que el amor es la descripción de la vida fluyendo dentro del Dios Triuno. El amor por si mismo puede solamente ser definido como el intercambio de vida que ocurre dentro de la divinidad. Ellos son uno porque ellos comparten la misma vida, la vida que es continuamente entregada unos a otros.
La coinherencia de la divinidad
El padre, Hijo y Espíritu no están solamente unidos juntos; ellos son uno (Juan 17). Esto significa que el Padre está en el Hijo, el Hijo en el Padre, y el Espíritu está en el Padre e Hijo. Ellos están en cada uno mutuamente. Esto es llamado coinherencia (Juan 14:11; 17:21). Obviamente, ellos no son independientes o individuos aislados funcionando separadamente uno de otro.
Cuando Cristo vino a la tierra, Él trajo al Padre y al Espíritu con Él. Más tarde, cuando el Espíritu vino a la tierra, Él trajo al Hijo y al Padre con Él. Ambos el padre y el Hijo enviaron al Espíritu a nosotros (ver Juan 14:26; 15:26). El Padre envió al Espíritu en el nombre del Hijo, y el Hijo envió al Espíritu desde (con) el Padre. Este es el maravilloso misterio de la Divina Trinidad. Ellos siempre trabajan juntos porque ellos son uno. Ninguna Persona considera Su vida como propia. Ellos están cada uno continuamente entregando sus vidas unos a otros.
¿Porque es que es hemos atravesado por tantos tiempos difíciles para entender este misterio de la Divinidad? La respuesta es simple, nuestras mentes caídas simplemente no pueden pensar en términos corporativos. Esa es la naturaleza de la caída. Nosotros solamente pensamos en términos de individuos aislados. Solamente podemos pensar individualistamente. Es por esto que hemos intentado entender a Dios como un individuo, pero, como hemos visto en este capítulo, Él no es un individuo. Por lo tanto, Él no sigue la misma línea de pensamiento que seguimos nosotros.
Debería ser obvio para usted ahora, necesitamos desesperadamente tener nuestras mentes renovadas. Esto debe comenzar con nosotros viendo el eterno propósito de Dios para el hombre. Entonces, por la gracia de Dios, avanzaremos para ver como Dios está cumpliendo este plan!
Por Milt Rodriguez www.odresnuevos.org/articulo.php?IdArticulo=2
La Vida Corporativa de Dios ( PARTE I )
Publicado por Administrador en 8:14
Desesperadamente necesitamos un nuevo punto
de vista, necesitamos ver las cosas desde la perspectiva de Dios, pero
para llegar a esto, necesitamos tener nuestras mentes renovadas. La
vieja manera de pensar nunca podrá hacerlo. Necesitamos pensar con
nuevas mentes y ver con nuevos ojos. Solo con esas herramientas seremos
capaces de entender lo que ha estado en el corazón de Dios desde antes
de la eternidad. Solo de esta manera seremos capaces de entender el
propósito de Dios.
Lo primero que veremos le causará gran asombro. Le sorprenderá porque probablemente nunca antes se había atrevido a pensar de esta manera. En su mente usted ha hecho a Dios a su imagen, y por lo tanto, siempre lo relacionará de la misma forma, sin embargo, la primer cosa que usted debe ver es que:
¡ Dios no es un individuo !
Él nunca ha sido, y él nunca lo será. Sin embargo, pensamos en Él como si lo fuera, ¿no es así?
Nosotros somos Cristianos “individuales” tratando de relacionarnos con un Dios “individual”. Esto es como tratar de insertar una pieza cuadrada en un orificio circular. Simplemente no embona! Dios no es como nosotros. Necesitamos ver primero quien es Dios.
Lo diré nuevamente: Dios no es un individuo. Él es una comunidad de tres personas; el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Él no piensa como un individuo y Él no actúa como un individuo. Él es una comunidad de tres personalidades distintas que son una. Él es TRI-UNO (tres-uno), o tres-en-uno. Hay un solo Dios, pero Él está constituido por 3 distintas personas. Estas personas son diferentes pero no son individuos separados. Cada uno tiene una personalidad única, pero no viven o funcionan como entidades separadas. Cada una de estas personas es Dios, pero siguen siendo un solo Dios, no tres. El Padre es Dios, el Hijo es Dios, el Espíritu es Dios, pero sigue siendo un solo Dios! ¿Cómo puede ser esto posible?, ¿Por qué es tan difícil para nosotros entender esto? Simplemente porque pensamos con una mente “individual” y algo que no encaja en este paradigma simplemente no lo podemos procesar.
Pero Dios nunca ha sido un individuo aislado como tú y yo; por lo que sus pensamientos son totalmente diferentes a nuestros pensamientos (Isaías 55:8-9). Dado que no es un individuo, Él no piensa como un individuo. Él piensa en términos de comunidad.
El punto de vista en Comunidad
Dios piensa y actúa como una comunidad, no como un individuo separado. Dios es comunidad, de tal manera que piensa corporativamente. Esta diferencia en punto de vista ha sido un gran problema desde la caída del hombre. Nosotros creemos que Dios piensa como nosotros pensamos y por lo tanto podemos entenderlo ¡porque Él es justo como nosotros! Mas no es así. Él no es como nosotros y la única forma en la que podremos entenderlo o entender lo que dice es cambiando nuestro punto de vista. Necesitamos ver las cosas desde la perspectiva de Dios y esta perspectiva es corporativa, no individual.
“La divina trinidad no es simplemente una declaración acerca de cómo experimentamos a Dios. Tampoco es meramente la forma en la que Dios se nos presenta. Por el contrario, el único Dios es eternamente tres personas. Dios actualmente es el Padre, Hijo y Espíritu. Así como Dios se caracteriza por la unidad, de la misma forma trinidad también pertenece a la forma que Dios actualmente es.”
Stanley J. Grenz
“Created for Community”
Baker Book House 1998, p.45
Un buen ejemplo de este punto de vista en comunión puede verse en la vida terrenal del Señor Jesús. Él nunca trabajo solo. Él habló las palabras del Padre. Él hizo el trabajo del Padre. Él echó fuera demonios por el Espíritu (Mateo 12:28). Jesus vivió por la vida del Dios Triuno. Él hubiera podido vivir una vida independiente y trabajar solo, pero esa no fue su elección. Como persona, Él tiene una voluntad y el poder de elegir, y Él eligió, como hombre, el vivir y trabajar en la vida corporativa de Dios. Él tuvo una “conciencia corporativa” y era consciente de donde había venido. Fue parte de una comunidad y no pensó en actuar independiente de esa comunidad solo porque estaba aquí en la tierra. De hecho, el Padre lo envió a continuar esa comunión aquí en la tierra, ese estilo de vida corporativo, para que sus discípulos comenzaran a “ver” con nuevos ojos. Él quería que comenzaran a ver desde la perspectiva de Dios.
Una de las más grandes necesidades entre los creyentes hoy es el ser capaces de “ver” desde esta perspectiva corporativa.
Con el riesgo de sonar redundante lo diré una vez más: Dios no es un individuo!
Nuestro Dios es corporativo. Él es Tres-en-Uno. Él piensa en términos corporativos y Él habla en términos corporativos. Él vive un “estilo de vida” de comunión. Él vive como tres distintas Personas quienes tienen sus propias y únicas personalidades y todavía son uno. Ellos viven juntos, ellos actúan juntos, ellos se relacionan entre sí continuamente. Ellos comparten la misma vida, substancia y esencia.
“La unicidad de Dios no es la unicidad de individuos distintos contenidos en sí mismo; es la unicidad de una comunión de personas que se aman mutuamente y viven juntas en armonía… Ellos son lo que son solamente en su relación unos con otros… No hay una persona solitaria separada de los demás; no por encima o debajo; no primero, segundo, tercero en importancia; no gobernando y controlando ni siendo gobernado y controlado; sin posición de privilegio a ser mantenido sobre o en contra de los otros; sin preguntas o conflictos concernientes a quien esta a cargo; sin necesidad de establecer independencia y autoridad de uno a expensas de los otros. Ahora hay solamente una comunidad y comunión entre iguales que comparten todo lo que ellos son y en su comunión con los demás, cada uno vive con y para los demás en una entrega mutua, dando su amor, y respaldo; cada uno libre no de sino para los otros. Asi es como el Padre, Hijo, y Espíritu Santo están relacionados en el círculo íntimo de la divinidad.”
Kevin Giles
“La Trinidad y Subordinacionismo”
Downers Grove: Inter Varsity Press, 2002 p.103
La vida Divina es Corporativa
Las escrituras hablan bastante acerca de la vida divina o vida eterna. Necesitamos entender que no es solamente la cantidad de vida que es representada, sino es la calidad de la vida lo más importante. La vida eterna, es pues, la mismísima esencia del Dios Triuno. Esta es una vida corporativa, una vida de unicidad, una vida de cooperación y trabajo en equipo, una vida de profunda comunión y unidad, una vida de completa dedicación mutua y de continuamente dar la vida unos a otros. Esta es la vida intima de Dios!
Por Milt Rodriguez http ://www.odresnuevos.org/articulo.php?IdArticulo=2
Lo primero que veremos le causará gran asombro. Le sorprenderá porque probablemente nunca antes se había atrevido a pensar de esta manera. En su mente usted ha hecho a Dios a su imagen, y por lo tanto, siempre lo relacionará de la misma forma, sin embargo, la primer cosa que usted debe ver es que:
¡ Dios no es un individuo !
Él nunca ha sido, y él nunca lo será. Sin embargo, pensamos en Él como si lo fuera, ¿no es así?
Nosotros somos Cristianos “individuales” tratando de relacionarnos con un Dios “individual”. Esto es como tratar de insertar una pieza cuadrada en un orificio circular. Simplemente no embona! Dios no es como nosotros. Necesitamos ver primero quien es Dios.
Lo diré nuevamente: Dios no es un individuo. Él es una comunidad de tres personas; el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Él no piensa como un individuo y Él no actúa como un individuo. Él es una comunidad de tres personalidades distintas que son una. Él es TRI-UNO (tres-uno), o tres-en-uno. Hay un solo Dios, pero Él está constituido por 3 distintas personas. Estas personas son diferentes pero no son individuos separados. Cada uno tiene una personalidad única, pero no viven o funcionan como entidades separadas. Cada una de estas personas es Dios, pero siguen siendo un solo Dios, no tres. El Padre es Dios, el Hijo es Dios, el Espíritu es Dios, pero sigue siendo un solo Dios! ¿Cómo puede ser esto posible?, ¿Por qué es tan difícil para nosotros entender esto? Simplemente porque pensamos con una mente “individual” y algo que no encaja en este paradigma simplemente no lo podemos procesar.
Pero Dios nunca ha sido un individuo aislado como tú y yo; por lo que sus pensamientos son totalmente diferentes a nuestros pensamientos (Isaías 55:8-9). Dado que no es un individuo, Él no piensa como un individuo. Él piensa en términos de comunidad.
El punto de vista en Comunidad
Dios piensa y actúa como una comunidad, no como un individuo separado. Dios es comunidad, de tal manera que piensa corporativamente. Esta diferencia en punto de vista ha sido un gran problema desde la caída del hombre. Nosotros creemos que Dios piensa como nosotros pensamos y por lo tanto podemos entenderlo ¡porque Él es justo como nosotros! Mas no es así. Él no es como nosotros y la única forma en la que podremos entenderlo o entender lo que dice es cambiando nuestro punto de vista. Necesitamos ver las cosas desde la perspectiva de Dios y esta perspectiva es corporativa, no individual.
“La divina trinidad no es simplemente una declaración acerca de cómo experimentamos a Dios. Tampoco es meramente la forma en la que Dios se nos presenta. Por el contrario, el único Dios es eternamente tres personas. Dios actualmente es el Padre, Hijo y Espíritu. Así como Dios se caracteriza por la unidad, de la misma forma trinidad también pertenece a la forma que Dios actualmente es.”
Stanley J. Grenz
“Created for Community”
Baker Book House 1998, p.45
Un buen ejemplo de este punto de vista en comunión puede verse en la vida terrenal del Señor Jesús. Él nunca trabajo solo. Él habló las palabras del Padre. Él hizo el trabajo del Padre. Él echó fuera demonios por el Espíritu (Mateo 12:28). Jesus vivió por la vida del Dios Triuno. Él hubiera podido vivir una vida independiente y trabajar solo, pero esa no fue su elección. Como persona, Él tiene una voluntad y el poder de elegir, y Él eligió, como hombre, el vivir y trabajar en la vida corporativa de Dios. Él tuvo una “conciencia corporativa” y era consciente de donde había venido. Fue parte de una comunidad y no pensó en actuar independiente de esa comunidad solo porque estaba aquí en la tierra. De hecho, el Padre lo envió a continuar esa comunión aquí en la tierra, ese estilo de vida corporativo, para que sus discípulos comenzaran a “ver” con nuevos ojos. Él quería que comenzaran a ver desde la perspectiva de Dios.
Una de las más grandes necesidades entre los creyentes hoy es el ser capaces de “ver” desde esta perspectiva corporativa.
Con el riesgo de sonar redundante lo diré una vez más: Dios no es un individuo!
Nuestro Dios es corporativo. Él es Tres-en-Uno. Él piensa en términos corporativos y Él habla en términos corporativos. Él vive un “estilo de vida” de comunión. Él vive como tres distintas Personas quienes tienen sus propias y únicas personalidades y todavía son uno. Ellos viven juntos, ellos actúan juntos, ellos se relacionan entre sí continuamente. Ellos comparten la misma vida, substancia y esencia.
“La unicidad de Dios no es la unicidad de individuos distintos contenidos en sí mismo; es la unicidad de una comunión de personas que se aman mutuamente y viven juntas en armonía… Ellos son lo que son solamente en su relación unos con otros… No hay una persona solitaria separada de los demás; no por encima o debajo; no primero, segundo, tercero en importancia; no gobernando y controlando ni siendo gobernado y controlado; sin posición de privilegio a ser mantenido sobre o en contra de los otros; sin preguntas o conflictos concernientes a quien esta a cargo; sin necesidad de establecer independencia y autoridad de uno a expensas de los otros. Ahora hay solamente una comunidad y comunión entre iguales que comparten todo lo que ellos son y en su comunión con los demás, cada uno vive con y para los demás en una entrega mutua, dando su amor, y respaldo; cada uno libre no de sino para los otros. Asi es como el Padre, Hijo, y Espíritu Santo están relacionados en el círculo íntimo de la divinidad.”
Kevin Giles
“La Trinidad y Subordinacionismo”
Downers Grove: Inter Varsity Press, 2002 p.103
La vida Divina es Corporativa
Las escrituras hablan bastante acerca de la vida divina o vida eterna. Necesitamos entender que no es solamente la cantidad de vida que es representada, sino es la calidad de la vida lo más importante. La vida eterna, es pues, la mismísima esencia del Dios Triuno. Esta es una vida corporativa, una vida de unicidad, una vida de cooperación y trabajo en equipo, una vida de profunda comunión y unidad, una vida de completa dedicación mutua y de continuamente dar la vida unos a otros. Esta es la vida intima de Dios!
Por Milt Rodriguez http ://www.odresnuevos.org/articulo.php?IdArticulo=2
Cartas a las iglesias.
Publicado por Administrador en 17:04Gálatas
La palabra "en" era predominante en el vocabulario de los
cristianos gentiles. (En significa unión o unidad con Cristo.)
Cristo está en (dentro de) el creyente. (1:16)
La unidad de Cristo en todas las cosas. (1:16)
Los creyentes no pueden obedecer satisfactoriamente las reglas, mandamientos u ordenanzas, ni tampoco puede nadie más. (2:14, 19) El cristiano está muerto, y Jesucristo vive en su lugar. El creyente vive por medio de otra forma de vida, una vida superior... Cristo es esa vida superior... el creyente
vive por medio de El. (2:20) El cristiano comienza la vida cristiana al recibir el Espíritu
que viene a morar en él, vive por medio de ese Espíritu, y todo su andar cristiano tiene lugar por medio de ese Espíritu y por nada más... ciertamente no por reglas, reglamentos ni mandamientos. (3:2, 3)
El hombre que ha pasado a ser verdaderamente justo, ha llegado a ser justo por la fe. ¡Es este hombre el que tiene vida! (3:11) El vivir mediante reglas, reglamentos, rituales, tradiciones, leyes y mandamientos nunca nos dará la vida de Dios, cuya vida es la única que puede vivir la vida cristiana. (3:21) Existe una familia que tiene la vida más elevada en la tabla biológica. Toda esta familia tiene la vida de Dios en sí. Los miembros de esta familia viven por medio de la misma vida por la cual Dios vive. Nosotros pertenecemos a esta familia. (3:26; 4:5) Estamos en (dentro de) Cristo. (No podemos entrar en El más adentro que esto.) (3:27) El mismísimo Espíritu de Jesucristo está en el espíritu del creyente. (4:6) Dios nos conoce por experiencia, y nosotros lo conocemos a El por experiencia. (4:9) ¡Cristo vive en ustedes y está creciendo! (4:19) Ustedes, gentiles que viven livianamente, ¿se les puede decir con osadía que están absolutamente libres de toda regla y ley? (4:31; 5:1, 13) Ustedes son guiados por su ser interior, espiritual. Ustedes pueden andar literalmente dentro de su propio espíritu. (5:16, 18) Su propio espíritu de ustedes produce fruto, sin esfuerzo. El fruto que les cuesta lucha producir, no es fruto; es obra... obra producida por la carne. (5:22) ¡Labren su espíritu hoy, y hoy brotará vida eterna! (6:8) Ustedes son una especie biológicamente nueva. Tienen partes en ustedes que los inconversos no tienen. Biológicamente son diferentes de ellos. Ya no son las obras de la ley ni las
ordenanzas las que son importantes para Dios o para ustedes. ¡Esto es biología! Dios está presente en su
espíritu. Las obras están en la carne. (5:24; 6:18)
Y ahora vayamos al mundo griego, donde los creyentes eran muy parecidos a los creyentes gálatas en lo que concernía al dinero,la educación y las condiciones de vida.
Tesalonicenses
¡La palabra "en" sigue estando aquí!
Sólo el Señor hace que ustedes amen. (1 Tesalonicenses 3:12)
Dios puso su propio Espíritu Santo en (dentro de) ustedes.
(4:8)
Dios les enseña cómo amar a otros en la ecclesía local. (4:9)
Biológicamente, fue la Luz la que los engendró y el Día quien
es su Padre. (5:5) Somos de la Luz y del Día. (5:8)
Como ecclesía, vivimos con el Señor. (5:10)
El los llamó a ustedes. El es quien lo hace. (5:24)
El que está en nosotros, un día se manifestará desde dentro de
nosotros... en gloria... (2 Tes. 1:10)
Habrá una aparición visible, física de Aquel que ya está
presente en nosotros. (2 Tes. 2:8) Es el Señor mismo el
que torna nuestro corazón a amar a Dios, y a la propia
firmeza de El (de Cristo).
Corintios
No es por el sentido de la vista, ni por el sentido de los
oídos, ni por la capacidad de la mente que el creyente
conoce. Dios se nos revela a través de su Espíritu a
nuestro espíritu. (1 Corintios 2:10)
Tan sólo nuestro espíritu, allí adentro en lo recóndito de
nosotros, conoce realmente todo lo que Dios nos ha dado.
(2:12; 6:19)
El Espíritu de Dios mismo mora en ustedes. (3:16)
Se puede sembrar cosas espirituales dentro de un creyente.
(9:11)
Existe realmente un alimento espiritual, y el creyente puede
participar de ese alimento, y ese alimento es Cristo.
(10:1-4)
La iglesia es el cuerpo visible de un Señor invisible pero
siempre presente. (Capítulo 12)
Jesucristo nos da su Espíritu, y su Espíritu nos da su vida,
Esa vida tiene su origen en el otro ámbito. (15:47)
Somos seres celestiales, porque hemos nacido en los lugares
celestiales. La parte más importante de nosotros, que es
nuestro espíritu, nació en el otro ámbito y permanece en el
otro ámbito. (15:44-49)
Su Espíritu está en nuestros corazones. (2 Corintios 1:22)
El Espíritu de Dios escribe en nuestros corazones. (3:3)
El Espíritu nos da la propia vida de Dios. (3:6)
¡El creyente puede ver lo invisible! (4:18)
Ustedes están en Cristo y son una especie biológicamente única.
(5:17)
El poder de Cristo mismo mora en el creyente. (12:9)
Jesucristo está en ustedes. (13:5)
¡Y ahora vayamos a esos Italianos de sangre caliente de Roma!
Romanos
La verdadera circuncisión es adentro. (2:29)
¡Las cosas que no existen... existen! (4:17)
Ustedes son salvos dentro de la vida de El. (5:10)
Ustedes están en Cristo y, por tanto, vivos para Dios. (6:11)
El Espíritu de Vida (la Vida suprema) está en ustedes. (8:2)
El Espíritu de Dios mora en ustedes. (8:9)
El Espíritu de Cristo mora en ustedes. (8:9)
Cristo mismo está en ustedes. (8:10)
El Padre mora en ustedes. (8:11)
Ustedes son guiados por el Señor, desde adentro, mediante el
Espíritu que mora en ustedes. (8:14)
Dios tiene comunión con ustedes dentro del espíritu de ustedes.
(8:15-16)
Ustedes son débiles, pero el Espíritu que mora en ustedes no
es débil. (8:26)
El amor de Dios está en Cristo, y ustedes están en Cristo
también. Tanto ustedes como el amor de Dios están en
Cristo. (8:39)
Dios es poderoso para hacerlos estar firmes. (14:4)
¿Y qué diremos de los creyentes de esa región que a veces se
llama Asia Menor?
Efesios
Ahora mismo en nuestro espíritu estamos sentados con Cristo en
el otro ámbito. (2:6)
Ustedes tuvieron su origen dentro de Jesucristo. (2:10)
Por medio del Espíritu, ustedes pueden ir directamente al
Padre. (2:18)
Por medio del Padre, ustedes tienen acceso a las riquezas
espirituales en el otro ámbito. (1:3)
El Padre está en ustedes. (4:6)
Como gentiles redimidos, ustedes tienen la vida de Dios. (4:17-
20)
Ustedes han escuchado a Cristo hablando en ustedes, y El les ha
enseñado. (4:20, 21)
¡Jesucristo hace que la ecclesía viva la vida cristiana! (5:23-
32) ¡Aleluya!
La fuerza de El es la fuerza de ustedes. (6:10)
¡Ustedes no se visten de la armadura de Dios; la iglesia es la
que lo hace! (6:11, 12)
Entremos allí donde el Señor mora, en nuestro espíritu, para
orar. (6:18)
Colosenses
Ustedes están llenos de toda sabiduría espiritual. (1:9)
El misterio: Cristo en ustedes. (1:27)
El que está en ustedes tiene todos los tesoros en sí mismo, y
la plenitud del Padre habita en El. (1:19; 2:2, 3)
59La Deidad, en toda su plenitud, habita en Cristo Jesús —
visiblemente— en forma corporal. (2:9) Y ustedes están
llenos de El porque están en El. (2:10)
Es el Señor que habla el que mora en ustedes. (3:16)
Y una última carta a los ex paganos de entre los griegos.
Filipenses
Hay una enorme provisión en el Espíritu de Jesucristo. (1:19)
Llegar a conocer a Jesucristo en una forma personal e íntima es
el más insuperable de todos los valores. (3:8)
Debido a que procedemos del otro ámbito, nuestra ciudadanía
también está en ese ámbito. (3:20) Toda nuestra provisión
para todas nuestras necesidades está en el Señor que mora
en nosotros. (4:19)
En estas epístolas hallamos una percepción del todo diferente respecto a nuestra relación con Cristo. Lo que vemos aquí es un grupo de ex paganos que tienen una relación profunda e íntima con el Señor Jesucristo. En estas cartas esa relación se da por sentada. Y esa relación se experimenta entre esos creyentes a
diario.
Uno de los detalles más notables respecto de estas cartas es cómo empiezan todas ellas. Comienzan estableciendo la relación que hay entre el Padre y el Hijo. ¡Todas ellas! (Gálatas 1:13; 1 Tesalonicenses 1:3; 2 Tesalonicenses 1:1, 2; 1 Corintios 1:2-4; 2 Corintios 1:2, 3; Romanos 1:7; Efesios 1:2, 3 y ss.; Colosenses
1:2, 3; Filipenses 1:2.) Mucho de todo lo que sigue después es una invitación a la ecclesía (creyentes sencillos, corrientes) a que se unan a esa relación y participen de la misma.
Una fuente común, un común denominador entre todos los involucrados con el andar cristiano. Nuestro Padre. =)
La Paz del Señor .
abstracto de el libro "el Secreto de la Vida Cristiana" por Gene Edwards.
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