Cartas a las iglesias.




Gálatas 
La palabra  "en" era predominante en el vocabulario de los
cristianos gentiles. (En significa unión o unidad con Cristo.) 
Cristo está en (dentro de) el creyente. (1:16)
La unidad de Cristo en todas las cosas. (1:16)
Los creyentes no pueden obedecer satisfactoriamente las reglas, mandamientos u ordenanzas,  ni tampoco puede  nadie más. (2:14, 19) El cristiano está  muerto, y Jesucristo vive en su lugar. El creyente vive por  medio de  otra forma de vida, una vida superior... Cristo es esa  vida superior... el creyente 
vive por medio de El. (2:20) El cristiano comienza la vida cristiana al recibir el Espíritu 
que viene a morar en él, vive por medio de ese Espíritu, y todo su  andar cristiano tiene lugar por medio de ese Espíritu y por nada más... ciertamente no por reglas, reglamentos ni mandamientos. (3:2, 3)
El hombre que ha pasado a ser verdaderamente justo, ha llegado a ser justo por la fe. ¡Es este hombre el que tiene vida! (3:11) El vivir  mediante reglas, reglamentos, rituales, tradiciones, leyes y mandamientos nunca nos dará la vida de Dios, cuya vida es la única que puede vivir la vida cristiana. (3:21) Existe una familia que tiene la vida más elevada en la tabla biológica. Toda esta familia tiene la vida de Dios en sí. Los miembros de esta familia viven por medio de la misma vida por  la cual Dios vive. Nosotros pertenecemos a esta familia. (3:26; 4:5) Estamos en (dentro de) Cristo. (No podemos entrar en El más adentro que esto.) (3:27) El mismísimo Espíritu de Jesucristo está en el espíritu del creyente. (4:6) Dios nos conoce por experiencia, y nosotros lo conocemos a El por experiencia. (4:9) ¡Cristo vive en ustedes y está creciendo! (4:19) Ustedes, gentiles que viven livianamente, ¿se les puede decir con osadía que están absolutamente libres de toda regla y ley? (4:31; 5:1, 13) Ustedes son guiados por su ser interior, espiritual. Ustedes pueden andar literalmente dentro de su propio espíritu. (5:16, 18) Su propio espíritu de ustedes produce fruto, sin esfuerzo. El fruto que les cuesta lucha producir, no es fruto; es obra... obra producida por la carne. (5:22) ¡Labren su espíritu hoy, y hoy brotará vida eterna! (6:8) Ustedes son una especie biológicamente nueva. Tienen partes en ustedes que los inconversos no tienen. Biológicamente son diferentes de ellos. Ya no son las obras de la ley ni las 
ordenanzas las que son importantes para Dios o para ustedes. ¡Esto es biología! Dios está presente en su 
espíritu. Las obras están en la carne. (5:24; 6:18) 
Y ahora vayamos al mundo griego, donde los creyentes eran muy parecidos a los creyentes gálatas en lo que concernía al dinero,la educación y las condiciones de vida.  

Tesalonicenses 
¡La palabra "en" sigue estando aquí! 
Sólo el Señor hace que ustedes amen. (1 Tesalonicenses 3:12)
Dios puso su propio Espíritu Santo en (dentro de) ustedes. 
(4:8)
Dios les enseña cómo amar a otros en la ecclesía local. (4:9)
Biológicamente, fue la Luz la que los engendró y el Día quien 
es su Padre. (5:5) Somos de la Luz y del Día. (5:8)
Como ecclesía, vivimos con el Señor. (5:10)
El los llamó a ustedes. El es quien lo hace. (5:24)
El que está en nosotros, un día se manifestará desde dentro de 
nosotros... en gloria... (2 Tes. 1:10)
Habrá una aparición visible, física de Aquel que ya está 
presente en nosotros. (2 Tes. 2:8) Es el Señor mismo el 
que torna nuestro corazón a amar a Dios, y a la propia 
firmeza de El (de Cristo). 

Corintios 
No es por el sentido de la vista, ni por el sentido de los
oídos, ni por la capacidad de la mente que el creyente
conoce.  Dios se nos revela a través de su Espíritu  a
nuestro espíritu. (1 Corintios 2:10)
Tan sólo nuestro espíritu, allí adentro en lo recóndito de 
nosotros, conoce realmente  todo lo que Dios nos ha dado. 
(2:12; 6:19)
El Espíritu de Dios mismo mora en ustedes. (3:16)
Se puede sembrar cosas espirituales dentro de un creyente. 
(9:11)
Existe realmente un alimento espiritual, y el creyente puede
participar de ese alimento, y ese alimento es Cristo.
(10:1-4)
La iglesia es el  cuerpo visible de  un Señor  invisible pero
siempre presente. (Capítulo 12)
Jesucristo nos da su Espíritu, y su Espíritu nos da su vida, 
Esa vida tiene su origen en el otro ámbito. (15:47)
Somos seres celestiales, porque hemos nacido en los lugares
celestiales. La parte más importante de nosotros, que es
nuestro espíritu, nació en el otro ámbito y permanece en el
otro ámbito. (15:44-49)
Su Espíritu está en nuestros corazones. (2 Corintios 1:22)
El Espíritu de Dios escribe en nuestros corazones. (3:3)
El Espíritu nos da la propia vida de Dios. (3:6)
¡El creyente puede ver lo invisible! (4:18)
Ustedes están en Cristo y son una especie biológicamente única.
(5:17)
El poder de Cristo mismo mora en el creyente. (12:9) 
Jesucristo está en ustedes. (13:5) 
¡Y ahora vayamos a esos Italianos de sangre caliente de Roma! 

Romanos 
La verdadera circuncisión es adentro. (2:29)
¡Las cosas que no existen... existen! (4:17)
Ustedes son salvos dentro de la vida de El. (5:10)
Ustedes están en Cristo y, por tanto, vivos para Dios. (6:11)
El Espíritu de Vida (la Vida suprema) está en ustedes. (8:2)
El Espíritu de Dios mora en ustedes. (8:9)
El Espíritu de Cristo mora en ustedes. (8:9)
Cristo mismo está en ustedes. (8:10)
El Padre mora en ustedes. (8:11)
Ustedes son guiados por el Señor, desde adentro, mediante el
Espíritu que mora en ustedes. (8:14)
Dios tiene comunión con ustedes dentro del espíritu de ustedes.
(8:15-16)
Ustedes son débiles, pero el Espíritu que mora en ustedes no
es débil. (8:26)
El amor de Dios está en Cristo, y ustedes están en Cristo
también. Tanto ustedes como el amor de Dios están en 
Cristo. (8:39)
Dios es poderoso para hacerlos estar firmes. (14:4)
¿Y qué diremos de los creyentes de esa región que a veces se
llama Asia Menor? 

Efesios 
Ahora mismo en nuestro espíritu estamos sentados con Cristo en
el otro ámbito. (2:6)
Ustedes tuvieron su origen dentro de Jesucristo. (2:10)
Por medio del Espíritu, ustedes pueden ir directamente al
Padre. (2:18)
Por medio del Padre, ustedes tienen acceso a las riquezas
espirituales en el otro ámbito. (1:3)
El Padre está en ustedes. (4:6)
Como gentiles redimidos, ustedes tienen la vida de Dios. (4:17-
20) 
Ustedes han escuchado a Cristo hablando en ustedes, y El les ha 
enseñado. (4:20, 21)
¡Jesucristo hace que la ecclesía viva la vida cristiana! (5:23-
32) ¡Aleluya!
La fuerza de El es la fuerza de ustedes. (6:10)
¡Ustedes no se visten de la armadura de Dios; la iglesia es la 
que lo hace! (6:11, 12)
Entremos  allí donde el Señor mora, en nuestro espíritu, para
orar. (6:18) 

Colosenses 
Ustedes están llenos de toda sabiduría espiritual. (1:9)
El misterio: Cristo en ustedes. (1:27)
El que está en ustedes tiene todos los tesoros en sí mismo, y
la plenitud del Padre habita en El. (1:19; 2:2, 3)
59La Deidad, en toda su plenitud, habita en  Cristo Jesús —
visiblemente— en forma corporal.  (2:9) Y ustedes están
llenos de El porque están en El. (2:10)
Es el Señor que habla el que mora en ustedes. (3:16)
Y una última carta a los ex paganos de entre los griegos. 


Filipenses 
Hay una enorme provisión en el Espíritu de Jesucristo. (1:19)
Llegar a conocer a Jesucristo en una forma personal e íntima es 
el más insuperable de todos los valores. (3:8)
Debido a que procedemos del otro ámbito, nuestra ciudadanía 
también está en ese ámbito. (3:20) Toda nuestra provisión 
para todas nuestras necesidades está en el Señor que mora 
en nosotros. (4:19) 

En estas epístolas hallamos una percepción del todo diferente respecto a nuestra relación con  Cristo. Lo que vemos aquí es un grupo de ex paganos que tienen una relación profunda e íntima con el Señor Jesucristo. En estas cartas  esa relación se da por sentada. Y esa  relación se experimenta entre esos creyentes  a 
diario. 
Uno de los detalles más notables respecto de estas cartas es cómo empiezan todas ellas. Comienzan estableciendo la relación que hay entre el Padre y el Hijo. ¡Todas  ellas! (Gálatas 1:13; 1 Tesalonicenses 1:3; 2 Tesalonicenses 1:1, 2; 1 Corintios 1:2-4; 2 Corintios 1:2, 3; Romanos 1:7; Efesios 1:2, 3 y ss.; Colosenses
1:2, 3; Filipenses 1:2.) Mucho de todo lo que sigue después es una invitación a la ecclesía  (creyentes sencillos, corrientes) a que se unan a esa relación y participen de la misma. 

Una fuente común, un común denominador entre  todos los involucrados con el andar cristiano. Nuestro Padre. =) 

La Paz del Señor .





abstracto de el libro "el Secreto de la Vida Cristiana" por Gene Edwards. 

La vida humana se despliega en dos ámbitos muy diferentes. Uno es el ámbito privado, y el otro, el público, social. Esta doble dimensión de nuestra vida suele tener algunos puntos de encuentro, y, seguramente, muchos de desencuentro. Es decir, no somos en privado lo mismo que en público.
El Señor Jesús decía de los fariseos: "Todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen y no hacen" (Mat. 23:3). El "decir" aquí es primordialmente público, y el "hacer" es privado. Lo que ellos predicaban como bueno, en público, no lo aplicaban a su conducta en lo íntimo. Hacían en público sólo lo que era socialmente aceptado; pero en lo privado eran como sepulcros que albergan "huesos de muertos y toda inmundicia".
Hacer que coincida lo íntimo y lo público, es un asunto muy difícil – imposible para el hombre natural. El rey David lo comprobó cuando pecó contra Dios en lo referente a Betsabé y Urías. Él comprobó que en lo íntimo albergaba tendencias pecaminosas que eran extraordinariamente peligrosas. Probablemente nunca pensó hasta dónde esas tendencias lo podían llevar, cuál era el extremo de su pecaminosidad. Debió caer en un vergonzoso adulterio, y en un homicidio atroz, para darse cuenta de su espantosa realidad, es decir, del doble estándar de su personalidad, y de cuán interesado está Dios en ambos aspectos.
Por otro lado, para un siervo de Dios, el conocimiento de la santidad de Dios, no puede ser el mero conocimiento doctrinal de uno de los atributos de Dios, sino la experiencia diaria de andar en santidad, pues esa santidad le ha sido comunicada por el Espíritu Santo que ha sido derramado en él.
"Sed santos, porque yo soy santo", nos recuerda y amonesta el apóstol (1ª Ped. 1:16). Pero, ¿cuán santo es Dios? La medida de su santidad es desconocida para nosotros, por cuanto nacimos en pecado, y en pecado nos concibió nuestra madre. En nuestro caminar con Dios vamos aprendiendo cuán santo es Dios. Habrá momentos en que quedaremos abismados por esa santidad, será como cuando nuestros ojos ven una luz que nos ciega y que nos impide, por algún tiempo, caminar. El conocimiento de la santidad de Dios nos hace ver cuán pecadores somos.
Dios trabajará en nosotros hasta que vivamos la santidad en todas las áreas de nuestra vida, pues él ama la verdad en lo íntimo. Tal vez vendrán muchos golpes antes de alcanzar esta medida; habrá muchas cosechas de muerte, muchas lágrimas amargas por pecados cometidos. Pero, finalmente, él logrará su propósito. Porque el que comenzó en nosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. 


Cristianismo o Consumismo ?


Hemos sido tan "consumidos" por la necesidad humana. ¿Podrá ser que hayamos completamente olvidado la razón principal para la cual la iglesia de Jesucristo existe?


"Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo."
Gálatas 6:14 


En Galacia, Pablo tuvo que lidiar con el problema de un evangelio diferente. Cuando los judaizantes llegaron a las iglesias, después de que él y Bernabé se habían ido, introdujeron el evangelio del legalismo. A pesar de que en ese lugar su evangelio era solamente Cristo (Gálatas 1:11-12, 15, 16), los creyentes judíos radicalmente religiosos agregaron algo al evangelio, intentaron agregar algo a Cristo.

Esto sucedió porque algunos de los Gálatas nunca recibieron verdaderamente la revelación de la cruz. No comprendieron que ellos habían sido crucificados también en ese madero (Romanos 6:8; Colosenses 3:3) y pensaron que todavía debían conservar sus propias vidas! Pero si un hombre muerto no intenta obedecer la Ley de Moisés, ¿para que ser circuncidado? Ha muerto para sí mismo y solo vive para Dios (Romanos 6:11).


Para Pablo, vivir era Cristo (Filipenses 2:21), no había nada más. Nada podía ser añadido porque nada mas existía. Pablo lo consiguió. Cristo fue su todo, vivió para expresar a Cristo, predicar a Cristo, y cumplir su eterno propósito en Cristo. Sin embargo, nos encontramos a nosotros mismos hoy en una situación diferente.


Nuestro moderno dilema 


Es muy claro en las Escrituras que Dios tiene un propósito eterno (Efesios 1 y 3). Este propósito es algo que Dios ha deseado desde antes de la creación, de ahí el termino eterno. Este propósito está centrado en su amado Hijo:


"Dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en si mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra."Efesios 1:9-10

Si continuas leyendo la carta a los efesios, este propósito eterno y deseo de Dios debe quedarte claro. Dios desea aumentar o expandir la esfera de Su Hijo teniendo un cuerpo para su expresión, una familia para su comunión y una novia para compartir su amor. 



Pero aquí es donde radica nuestro problema. No hemos visto ni entendido esta eterna pasión dentro del corazón de nuestro Dios porque hemos sido cegados por otro evangelio. Este evangelio nos ha sido predominantemente predicado por nuestra cultura occidental y sin darnos cuenta hemos mordido el anzuelo. Le da color a todo lo que hacemos y hace lucir mejor nuestros espectáculos para solamente ver lo que nosotros queremos. Este evangelio nos ha introducido en su propio molde, y ahora todo lo que hacemos está influenciado por éste.

No somos libres para vivir por Cristo, para Cristo y en Cristo, ni somos libres para vivir para el eterno propósito y pasión de Dios. Los tentáculos de este monstruoso modo de pensar tienen atrapados cada pensamiento y cada acción. Es como una manta mojada que está sofocándonos y evitándonos el experimentar y manifestar la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo.



Me estoy refiriendo al "evangelio", pensamiento, y cultura del consumismo occidental.


Somos una sociedad consumista y eso impregna cada área de nuestras vidas. La necesidad humana es Dios, y todo lo que gira alrededor de nosotros son nuestras necesidades y el cumplimiento de nuestros deseos. El clamor es: "Hey! Tengo necesidades que tú conoces, y deben satisfacerse sin importar el costo!".




Necesidades por docenas

Esto llega a ser lo más mencionado cuando vemos la cristiandad organizada. Nuestras "iglesias" están construidas para saciar la necesidad humana. Cuando los cristianos van de "compras cristianas" ¿Que es lo que buscan? Un buen predicador de manera que pueda ser alimentado con la palabra, un buen programa de jóvenes para que sus hijos puedan ser enseñados, un buen grupo de alabanza que haga sentir bien durante el servicio el domingo en la mañana y un buen programa de discipulado para crecer en su caminar con Dios.



Todas estas cosas que perseguimos no son sino características y beneficios. Estas son cosas que nosotros sentimos que necesitamos. Tenemos peticiones, tenemos necesidades, y la iglesia está aquí para saciar todas ellas.

Pero entonces, están las necesidades del mundo: ¿Qué de los perdidos? Ellos tienen una necesidad para salvación, ¿Qué acerca de los pobres? Ellos tienen necesidad de comida, ¿Qué acerca de aquellos que están en prisión, o de los enfermos, abusados, explotados, rechazados, abandonados, etc.? ¿No está la iglesia para hacerse cargo de todos ellos?


Hemos perdido por completo el enfoque 

Hemos sido tan "consumidos" por la necesidad humana. ¿Podrá ser que hemos completamente olvidado la razón principal para la cual la iglesia de Jesucristo existe?


Nuestro Dios tiene una necesidad!

Sé que todos ustedes, teólogos, han reaccionado a esta declaración, sin embargo, yo entiendo que Dios es todo suficiente en su propia naturaleza, pero en un sentido, él tiene una necesidad en relación a su propósito eterno. El tiene un deseo urgente y pasión para completar algo, y él necesita que ciertas cosas tomen su lugar para completar su objetivo.



Mi punto es que hemos sido tan consumidos por la necesidad humana que hemos olvidado que la iglesia existe con un solo y único propósito, y es el satisfacer el anhelo del corazón de Dios, y ese anhelo es que su amado Hijo llegue a ser en suma, el centro, la cabeza, el cumplimiento, la expresión, y la fuente de todas las cosas (Efesios 1); de manera que lo llene todo (Efesios 4:10); entonces este glorioso Cristo tendrá una expresión que lo manifieste en toda su plenitud (Efesios 1:22-23); y es ésta expresión la que avergonzará a todos sus enemigos (Efesios 3:8-12). Como puedes ver, este es un llamamiento mucho más elevado que la simple necesidad humana!


¿Qué acerca de aquellos que han dejado el cristianismo institucional? Que acerca de aquellos involucrados en los movimientos de la iglesia sencilla (también llamada orgánica, misionera, iglesia en casa o emergente)? Si somos verdaderamente honestos con nosotros mismos, admitiremos que mucho de lo que está ocurriendo entre estos movimientos esta manejado por el exacto mismo motor que mueve la iglesia institucionalizada: la necesidad humana!


Como yo lo veo, muchas de nuestras Iglesias en casa procuran el satisfacer las necesidades de los que asisten a la reunión y/o buscan cumplir con la necesidad de aquellos en el mundo, sin embargo, considero esto una premisa equivocada. Cualquier grupo de personas que se hacen llamar a sí mismos "la iglesia" existen con una única razón: cumplir con el eterno propósito de Dios en Cristo. Cualquier otra cosa estará fuera de ese fundamento.

Si el propósito eterno de Dios en Cristo es la visión y fundamento de la iglesia, entonces la vida de Cristo fluirá a través de ese grupo, para cubrir ambas necesidades, las de los creyentes así como las del mundo alrededor de ellos.



"Si fueren destruidos los fundamentos, ¿Qué ha de hacer el justo?"
Salmos 11:3


Hermanos y hermanas, debemos abandonar cualquier fundamento que no sea Cristo y su glorioso propósito e ir por el oro del conocimiento de la Gloria de Dios, en el rostro de Jesucristo.


http://www.odresnuevos.org/articulo.php?IdArticulo=1
Por Milt Rodriguez 

BETANIA

                                                                                                                                                                             Betania era el único lugar donde Jesucristo fue auténticamente y alegremente recibido. Era el único lugar donde se sintió como en casa. 

Esta es la característica más destacada de Betania. Y también es la primera 
característica que quiere Dios en la Iglesia. 
Jesucristo fue rechazado en el mundo, pero fue recibido en Betania. 
¿Y que significa, exactamente, recibir al Señor Jesucristo? Sin duda, todas las 
iglesias del mundo en este instante nos asegurarían que han recibido al Señor; pero, 
me gustaría expandir nuestra visión y comprensión sobre que significa recibirle 
adecuadamente. 
¿Cómo puede la Iglesia darle su debido y legítimo lugar? Esta es una pregunta 
imprescindible, ya que sobre ella recaen todos los aspectos de la restauración en la 
Iglesia. Creo que la Iglesia nunca será restaurada hasta que podamos entender como 
debemos recibir al Señor como es debido. 

Según mis observaciones creo que hay tres aspectos imprescindibles involucrados 
en la recepción apropiada de Jesucristo. 

1) Recibir a Cristo como es debido es darle su lugar de honra, supremacía y 
centralismo. Durante casi 20 años vengo reuniéndome en iglesias locales, y en mi 
opinión, no muchas de estas iglesias elevan a Cristo a esa posición central y suprema. 
Normalmente, prestan más atención a alguna otra cosa. 
Pero he aquí lo más trágico: las iglesias que sí se centran en Cristo tienen la 
tendencia de ser parte de movimientos [elitistas] y [sectarianas]. Y por su actitud y sus 
prácticas, traicionan al mismo Dios del cual se han centralizado. 
He hecho esta declaración muchas veces, sectarismo y elitismo son como el olor 
corporal; todos lo pueden oler excepto aquellos que lo tienen.” 
No os confundáis: Jesucristo no se siente como en casa dentro de una iglesia 
sectaria o elitista.    
Podríamos discutir todo el día sobre lo que significa poner a Dios en esa posición 
central y suprema, pero no tenemos tiempo. Solo os diré que Jesucristo no se 
conformará con ocupar la segunda posición. No se siente recibido en una iglesia que 
no le da esa posición de supremacía y centralidad absoluta. Quiere ser más que un 
invitado; quiere ser el amo de la casa. 
He visto como muchas iglesias tratan al Señor como si fuera un huésped de honor 
invisible. Pero un huésped aún es un invitado, y Dios quiere ser más que eso. Quiere 
ocupar su puesto como el jefe de la Iglesia. Sólo en un lugar y entre una gente que 
pueda sentirse realmente como en casa.  

2) Recibir a Cristo es recibirle a todo Él. He conocido a algunas iglesias locales  
que reciben el ministerio de Cristo sobre Su predicación, pero rechazan Su ministerio 
de curación. Otras, que reciben a Su ministerio de bendición, pero rechazan Su 
ministerio de sufrimiento. Es decir, aceptan el poder de Su resurrección, pero rechazan 
la comunión [comunidad] de Su sufrimiento. 
He conocido a iglesias que reciben Su ministerio de enseñanza, pero rechazan Su 
ministerio de ayudar a los pobres y a los oprimidos. Incluso otros reciben Su ministerio 
acerca de edificar/aumentar/fortalecer el Cuerpo, pero rechazan Su ministerio centrado 
en alcanzar a los que están perdidos. 
Recibir a Cristo así, a trozos, es recibirle según nuestras propias condiciones. Él es 
una Persona entera, y por lo tanto, no podemos decir que queremos una parte y no las 
otras. 
Betania era un lugar donde Cristo todo Él era bienvenido y recibido. 

3) Recibir a Cristo significa recibir a todos aquellos que forman parte de Él. 
En varias ocasiones, Jesús hizo ésta declaración, “Aquél que reciba a aquellos que yo 
envío me recibe a mi.” 
Betania es el lugar que recibe a todos aquellos que Cristo envía; recibe a todos 
aquellos que le pertenecen a Él. 
Cualquier iglesia que da la bienvenida a algunos miembros del Cuerpo, pero no a 
otros, no está recibiendo a Cristo. 
La excepción: no recibimos a aquellos que trabajan en contra de la  misión de 
Cristo—que es la unidad. Aquellos sectarios que deseen “dividir y conquistar” para su 
movimiento, no los debemos aceptar. Ese es el espíritu de divisibilidad, y va en contra 
de Cristo (Rom 16:17). 
Dejadme articular una de las mayores tentaciones por las iglesias de hoy en día: la 
tentación es convertirnos en un grupo apartado, estancado y cerrado. 
Betania acepta a todos aquellos a los que Cristo ha recibido, y son bienvenidos. 
Hacerlo de cualquier otro modo es como decir, “Señor, cogeremos tu mano y tu 
brazo, pero no queremos ni tu pie ni tu pierna.” 
Ser exclusivos y cerrados es, en definitiva, desmembrar a Jesucristo. Claro y 
sencillo. 
Es muy interesante que incluso los judíos no-creyentes se sintieran bienvenidos en 
Betania (Juan 12:6). 
Betania, como el Señor Jesucristo, es radicalmente inclusivo. 
Cuando Jesús es bienvenido entre una gente Él siempre da la bienvenida a todos 
aquellos que visitan a esa misma gente. Hay un elemento de bienvenida. . . un 
ingrediente de atracción. . . que atrae a otros. Es el aroma acogedor de Jesucristo. 
Nosotros le acogemos, y Él acoge a todos aquellos que son suyos. Esto es la 
Iglesia. 
Desafortunadamente, he ido a muchas iglesias que no poseían un ambiente 
acogedor hacia sus visitantes. Al contrario, se respiraba un aire de exclusivismo y de 
limitación. Estas cosas traicionan al espíritu de Betania, y nos muestran claramente 
que el Señor no ha sido recibido completamente.   
En breve, el Señor busca un lugar donde se le reciba completamente y sea 
bienvenido del todo. No Cristo más algo más, ni Cristo menos otra cosa. Cristo entero. 
Dios está buscando gente que reciba a Cristo como su todo, y así es como Dios 
quiere a su Iglesia. 





                                                                        ABSTRACTO LIBRO POR FRANK VIOLA. " BETANIA "

Instruyendo Jóvenes.



Hoy en día es difícil  ver cristianos que sirven de referencia a los jóvenes de la iglesia. Muchos pueden decir: “pero quien tiene que ser la referencia de ellos es Jesús”. Claro mi amigo, eso es obvio. Pero el Señor también alerta en su palabra que TODOS nosotros debemos como siervos, seguir su ejemplo y consecuente a ello tornarse un ejemplo de Cristo. Vea esto al respecto cuando Jesús lavó los pies de Pedro: “Pues si yo, Pues si yo,  el Señor y el Maestro,  he lavado vuestros pies,  vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado,  para que como yo os he hecho,  vosotros también hagáis. De cierto,  de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor,  ni el enviado es mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis” (Juan 13:14-17).
Esto no se trata de que se realice por los viejos a los más jóvenes, sino que es de todos los cristianos. Pero una cosa es clara, los más maduros en el conocimiento verdadero de Cristo, son referencia para los más nuevos en la palabra.
Pero para ser una referencia, la palabra del Señor tiene que habitar ricamente en nosotros. Tenemos que ser maestros de la palabra, para incentivar a los más nuevos que se tornen maestros de la palabra también. Todo claramente por el Espíritu y no por la carne.
“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros,  enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría,  cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales”. (Colosenses 3:16)
Algunos me dicen: “Pero Dios no me habló que yo tengo que hablar de la palabra para fulano de tal”. ¿Eso no es contradictorio acaso? ¡¿Porque Dios no querría que tu hables de la palabra?! Y claro que tenemos que discernir cuando hablamos por nuestra propia sabiduría, o por el espíritu. Para eso podemos rogar al Señor para que nos capacite y habilite para instruir a los más nuevos. Y  con certeza Él nos mostrará lo que es realmente necesario para enseñar a las personas específicas. No estoy diciendo que eso sea un agradecimiento.  Pero siento que hoy existe mucha necesidad de que se instruya a los más jóvenes.  Podemos ver jóvenes negligentes por falta de PALABRA. Y eso no es común en un cristiano. Si el Señor te bendijo con una experiencia en cualquier asunto, ¿qué es lo que te impide a compartir aquella experiencia? Y es de eso de lo que estoy hablando.
También he oído: “¿Pero, dónde sale en la palabra que debe haber reunión de jóvenes? No existe! Y claro, no existe, pero la reunión de la iglesia es una cosa y reunirse, juntarse, sea lo que fuera para los jóvenes es otra cosa. Sentarse con un grupo de personas a estudiar de la biblia, ¿está mal? Esa es mi pregunta para ti no veo problema alguno.
Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Que los ancianos sean sobrios,  serios,  prudentes,  sanos en la fe,  en el amor,  en la paciencia. Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte;  no calumniadoras,  no esclavas del vino,  maestras del bien;  que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes,  castas,  cuidadosas de su casa,  buenas,  sujetas a sus maridos,  para que la palabra de Dios no sea blasfemada.  Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes; presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras;  en la enseñanza mostrando integridad,  seriedad, palabra sana e irreprochable,  de modo que el adversario se avergüence,  y no tenga nada malo que decir de vosotros. Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos,  que agraden en todo,  que no sean respondones; no defraudando,  sino mostrándose fieles en todo,  para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.  Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que,  renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos,  vivamos en este siglo sobria,  justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.. (Tito 2:1-13)
Y bueno claro, quizás su buena conducta no irá a salvar a alguien. Pero la palabra sembrada un día florecerá mediante el espíritu santo.
“Así que,  según tengamos oportunidad,  hagamos bien a todos,  y mayormente a los de la familia de la fe.” (Gal 6:10).
Existen muchos jóvenes asistiendo a reuniones, tocando en las alabanzas, tomando la cena sin siquiera saber que es la salvación! En el caso que no lo creas, es solo comenzar a reparar en eso, y cuando tu notes algo diferente pregunta con firmeza a esa persona: ¿Ya naciste de nuevo? , ¿Qué significa para ti ser salvo?, ¿Por qué tomamos la cena hoy? La persona quedará sin saber qué responder, quizás pueda hasta responderte con un sí en la primera pregunta, pero en la segunda tu ya quiebras cualquier argumento que esa persona pueda inventar en ese instante. Porque cuando nosotros somos regenerados, sabemos de la importancia de ser salvos por Cristo, lo que nos llevó a entender ese sacrificio tan tremendo. EL AMOR DE DIOS, el nos constriñe realmente y no hay argumento pensado, o frases hechas que nos hacen explicar eso, Y simplemente, el amor de Él nos lleva a ver como ÉL es TODO en TODOS. Esa preciosa segunda oportunidad que nos dio en Cristo. Es inexplicable en palabras humanas, pero por el espíritu es claro.
Yo no  tengo mucha madurez en la palabra aún. Y últimamente solo estoy esperando del Señor esa madurez. Porque no tengo muchas referencias últimamente. Y creo que siempre tendré que esperar del Señor, pero me gustaría estudiar, compartir la palabra con otro hermano que sabe más de la palabra del Señor (por medio de la gracia de Cristo y no por la sabiduría humana). Alguien que cuando este triste, sin ánimos me incentive y me instruya en lo que debo hacer y en lo que no debo hacer, entonces que no me venga a decir: espera del Señor tu, comparte tu con tus amigos jóvenes, busca más de la palabra por tu cuenta.” Pucha, SOY JOVEN! No fui diseñado/a en la palabra para enseñar a nadie, para cuidar de nadie. En el orden de la iglesia eso esta totalmente fuera de contexto. Un joven tomando el frente, Vea bien, tenemos el mismo Señor, el mismo espíritu, pero estoy hablando del orden de la iglesia, de donde mismo sale que el hombre es la cabeza de la mujer, así como Cristo de la iglesia. El hombre debe tomar las responsabilidades para el, como Cristo hace así por su novia. Los más maduros deben instruir a los más nuevos, como Cristo te instruyó también cuando no entendías nada, y cuando estabas oyendo a un hermano predicar el Señor tocó tu corazón con aquella palabra.
Soy débil y erro muchas veces. Pero el Señor Jesús me amó. Y necesito conocer más de ese amor. Y se que Él no falla y su amor nunca fallará. Pero sé también que ser un siervo del Señor, instruido en la palabra y que refleje la luz de Cristo es una dadiva  que no me gustaría perder y creo que tu tampoco.
Hermanos, hablo esto porque he estado pasando por esto. Estas frases de personas que cité. Realmente fueron habladas para mi No estoy dando con el dedo en la cara a nadie. Solo estoy compartiendo la necesidad que tengo, y que he notado en muchos lados. Si esto no esta pasando en tu caso, realmente ustedes ya deben saber mucho de muchas cosas. Entonces compartan sus es experiencias del Señor con otros, no guarden solo para ustedes para que ellas no sean olvidadas hasta por Uds. Mismos.
“Y todos los días,  en el templo y por las casas,  no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo” (hechos 5-42).


                                                                                                                                Isabela Rodríguez.













Traducido por Cristóbal Muñoz.

Circunferencia de Dios ( parte 2 )

continuando con lo anterior.. 


El Conocimiento de Dios

“…Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.” Col. 2:2b–3

"más para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios." 1 Cor. 1:24

Usted puede conocer a Dios unicamente a través de Jesucristo. No hay otro camino. Esto es porque Cristo es el contenedor de toda la sabiduría y conocimiento de Dios. Se puede decir que el Padre ha invertido (o depositado) todos sus recursos y riquezas en un solo lugar, y este lugar es la Persona de Su Hijo. 

La intimidad con Dios solo puede ser encontrada a través de Cristo. Esto es porque Cristo es la encarnación o la Persona de Dios hecho carne. Podemos relacionarnos con la Deidad en Cristo porque Él es también humanidad. Su humanidad nos da un portal a su divinidad. Dios y el hombre se vuelven uno dentro de Su Circunferencia. 
Actualmente, usted y yo no tenemos una relación personal con Dios. Tenemos algo mucho mejor; tenemos a Cristo! Él es nuestra relación con Dios. Solo podemos conocer y tener comunión con Dios a través de Él. 


La vida de Dios

Toda la vida divina se encuentra dentro de la Circunferencia de Dios, esta es, Jesucristo. No podemos encontrar vida eterna en ningún otro objeto o persona. 

“Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida." 1 Juan 5:11-12

Este pasaje deja muy claro que la vida Eterna solo puede ser hallada en un solo lugar, y ese lugar es una persona –El Cristo. Entonces, ¿por qué habríamos de encontrar vida en otro lugar? ¿Por qué como creyentes buscamos vida en otros sitios? ¿Quién de nosotros habría de obtener vida en nuestra familia, carrera, educación o estilo de vida consumista? 


El Misterio de la Circunferencia

El secreto más sorprendente que puede ser descubierto en todo el eterno propósito de Dios se encuentra en ésta única verdad: 

La Circunferencia Completa de Dios vive en nosotros! 

“El misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.” Col. 1:26-27

¿Puede entender esto? ¡La esfera completa de la plenitud de Dios mora en usted! Si usted tiene a su Hijo, usted tiene todas las riquezas de Su vida, y todas esas riquezas se han puesto a disposición suya. Este misterio ha sido dado a conocer solamente a sus santos (su pueblo).

Estamos viviendo días en los que no mucho pueblo de Dios ha visto este misterio. Esto se debe, en su mayor parte, a que esto no se predica. Y solo se puede conocer este misterio por fe, y la fe viene por escuchar esta palabra de Dios (Col. 1:25) 

Oremos para que el Señor abra los ojos espirituales de su gente, para ver que Él ha invertido todo en su Hijo, y que esta circunferencia¡vive justamente dentro de nosotros! 




por Milt Rodriguez. http://www.odresnuevos.org/articulo.php?IdArticulo=3

La circunferencia de Dios ( parte 1 )

Comenzemos describiendo qué es circunferencia. 
cir-cun-fe-ren-cia
- Sustantivo
El límite exterior de un área circular; perímetro, la circunferencia de un círculo. El área dentro de una línea que la delimita.


Hoy en día se habla mucho sobre los límites. Todo el mundo quiere saber sus límites. Pero, ¿conocemos acaso los límites de Dios? ¿tiene Dios un límite? Usted puede responder “no”, puesto que en Dios no existe límite, él es eterno. Esto es verdad, sin embargo, por extraño que parezca, él ha optado a confinarse a sí mismo a un límite determinado o circunferencia. El área dentro de ese límite es el único lugar donde será escuchado, visto y conocido. Este es el único lugar en donde él trata con el hombre. Es el único lugar donde él es revelado y glorificado. 

Usted no puede conocer a Dios fuera de este límite. Es como si él hubiera dibujado un círculo y todo lo que está colocado en el interior de ese círculo. Usted no puede dibujar otro círculo y conseguir que Dios venga a este nuevo círculo! Muchos han tratado de dibujar sus propios círculos y han tratado de llamar a Dios (y a personas) a vivir dentro de su propia esfera. Esto no funciona de esta manera. Dios está extremadamente comprometido a su propio circulo.

El límite y circunferencia de Dios es su hijo unigénito, Jesucristo! Él solo trabaja dentro de esa esfera y usted no puede sacarlo de de esta… punto! El padre ha puesto todos sus recursos y los ha puesto a nuestra disposición solo dentro de los límites de su Hijo. 

“Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud” Col. 1:19

Muchos han tratado de encontrar y conocer a Dios fuera de su circunferencia. Pero esto nunca les traerá vida pues la divinidad de Dios, su vida eterna, puede ser encontrada en la esfera de su Hijo. No puede encontrarse en Buda, no puede encontrarse en Alá, no puede encontrarse en Krisna, tampoco en una religión, filosofía, método o técnica. La vida solo se encuentra en la circunferencia de una Persona –Jesucristo.

“De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón...
… yo soy la puerta…”
 Juan 10:1,7

Algunos han dicho que deberíamos incluir otras filosofías y enseñanzas de otros líderes espirituales y añadirlos al Nuevo Testamento. Ellos dicen que todos los caminos nos llevan al mismo lugar… Dios. Debo decir, que esta idea es contraria a todas las enseñanzas en el Nuevo Testamento. Todo apunta a una sola Persona, una Circunferencia y una sola frontera, y Dios trabaja y se comunica exclusivamente a través de una Persona. 

“en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en si mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.” 
Efesios 1:8b-10

El padre reúne todas las cosas dentro de los límites y perímetros de su Hijo. Solo dentro de ésta esfera Dios se comunica, imparte su conocimiento, da vida, y se expresa.


La comunicación de Dios

Dios nunca dirá nada fuera de su Hijo. Es por eso que Él es llamado el Alfa y Omega, y la Palabra de Dios. 

“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” Hebreos 1:1-2

Él contiene la esencia de toda comunicación del Padre. Él es la Palabra de Dios (Jn. 1:1-14; Apo. 19:13) y él es la perfecta expresión, comunicación, definición, y explicación del Padre. Fuera de Cristo, el Padre no tiene nada que decir. 

Él es tambien el medio de comunicación con Dios (Jn. 14:6; Apo. 21:6). Él es el Alfa y Omega. Todas las herramientas (cartas) de comunicación entre Dios y el hombre se encuentran en Cristo. Y nosotros solamente podemos conocerlo a Él dentro de su Circunferencia. 







MILT RODRIGUEZ. http://www.odresnuevos.org/articulo.php?IdArticulo=3